Pesimismo en EE.UU. sobre el pacto para evitar un abismo fiscal
Las negociaciones en el Senado continuaban estancadas anoche. Republicanos y demócratas no acordaban la reforma impositiva.
Washington. Los principales negociadores del Senado que luchan para evitar que Estados Unidos caiga en el llamado precipicio fiscal dieron, ayer, una valoración pesimista, a sólo 24 horas de que venza el plazo para evitar que virtualmente todos los trabajadores estadounidenses sufran un alza en sus impuestos. Sin embargo, continuaban las negociaciones, con el vicepresidente Joe Biden en un nuevo rol.
Con ambos bandos en desacuerdo sobre cuánto debe aumentarse el impuesto para quienes tienen más ingresos y sobre cómo manejar el tributo por sucesión, entre otros asuntos, las negociaciones entre el líder de la mayoría demócrata en la Cámara Alta, Harry Reid, y el republicano líder de la minoría, Mitch McConnell, parecían haberse estropeado.
Un vocero de McConnell dijo que éste se acercó a Biden, amigo suyo de hace mucho tiempo, con la esperanza de romper el estancamiento.
Los republicanos retiraron una propuesta largamente discutida de disminuir incrementos futuros por costo de vida a beneficiarios del Seguro Social como parte de un acuerdo para evitar el abismo fiscal. Los demócratas dijeron que esa propuesta había arruinado las negociaciones y los senadores republicanos, que salieron de una reunión a puertas cerradas entre ellos, afirmaron que ya no es parte de la ecuación.
Los asistentes de ambas partes dijeron que persistía el desacuerdo sobre a qué nivel de ingreso se elevarán los impuestos, sobre los gravámenes en los estados más grandes y sobre las exigencias de nuevo dinero para evitar el recorte de pagos a médicos del programa de asistencia pública para los ancianos (Medicare) y para la renovación de prestaciones por desempleo a estadounidenses sin trabajo desde hace mucho tiempo.
Hillary, internada
Washington. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, fue internada ayer en un hospital de Nueva York luego de que se descubrió un coágulo de sangre derivado de una conmoción cerebral que sufrió a inicios de mes.
Los médicos de Hillary descubrieron el coágulo el domingo, mientras le practicaban un examen de seguimiento. Su vocero no dio detalles sobre la ubicación de la masa, pero dijo que los médicos le aplican anticoagulantes y que seguirá en el hospital por lo menos las siguientes 48 horas.

