Pese a todo, el plan de salud de Obama alcanzó un apretado "sí"
Los demócratas lograron apoyos clave en la Cámara de Representantes para destrabar la reforma.
Washington. La Cámara de Representantes de Estados Unidos se encaminaba anoche a un voto histórico sobre la reforma sanitaria que impulsa el presidente Barack Obama, una vez resuelta una moción de procedimiento y tras llegar a un acuerdo que garantiza los sufragios afirmativos necesarios para la aprobación de la normativa.
Luego de rechazar una serie de enmiendas de procedimiento de la oposición republicana, un proceso que llevó cerca de cinco horas, los demócratas se apuntaron una primera victoria en el proceso de votación sobre la reforma sanitaria, al aprobar una cuestión de procedimiento por 224 votos a favor frente a 206 en contra.
Esa victoria dejaba ver que la mayoría demócrata contaría con los votos por el "sí" suficientes para aprobar, en sendas votaciones, los dos proyectos de ley que estructuran la histórica reforma.
Los 178 congresistas republicanos en la Cámara, junto a 28 demócratas, votaron en contra de la moción de procedimiento.
Tras superar este escollo, los congresistas mantuvieron más de dos horas de debate sobre uno de los dos proyectos de ley.
Al abrir el debate, el líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, declaró: "Nos encontramos ante una opción histórica".
Por su parte, el congresista Patrick Kennedy, hijo del fallecido senador demócrata Ted Kennedy el gran campeón de la reforma sanitaria hasta su muerte el pasado mes de agosto, aseguró que "la asistencia sanitaria no es sólo un derecho civil, es un asunto moral".
Mientras, en el exterior del Capitolio, manifestantes contra la reforma presentes a lo largo de todo el día pedían "tirar a la basura" la medida.
Los demócratas se aseguraron ayer los 216 votos necesarios para aprobar la reforma después de que el líder de un grupo de congresistas antiabortistas que se oponían a la medida, Bart Stupak, anunciara en la tarde que había llegado a un acuerdo con la Casa Blanca y los líderes de su partido.
Stupak reclamaba garantías de que la reforma no permitiría el uso de fondos federales para la práctica de abortos.
Mediante el acuerdo anunciado ayer, el presidente de Estados Unidos emitirá una orden ejecutiva que dejará claro que no se podrán usar esos fondos para las interrupciones voluntarias del embarazo, salvo casos extremos.
Una vez concluido el debate en la Cámara los congresistas votarían dos proyectos de ley distintos. Uno era el que ya aprobó el Senado en diciembre, y que si recibía el visto bueno de la Cámara se trasladaría a Obama para su firma y conversión en ley.
El otro introducía una serie de enmiendas a su compañero, para hacerlo más del gusto de los congresistas. Si se aprobaba, se trasladaría al Senado, que según lo negociado entre los demócratas, lo aprobaría de inmediato, a todas luces a lo largo de esta semana.
La medida más esperada. Obama esperaba el resultado de la votación para hacer una declaración desde la sala Este de la Casa Blanca, que se reserva a acontecimientos formales.
La reforma del sistema sanitario es la gran prioridad legislativa del presidente estadounidense, quien la semana pasada canceló una gira por el sudeste asiático para estar presente en las últimas etapas de una negociación que se extendió más de lo que hubiera deseado.
La medida busca dar cobertura sanitaria a cerca de 30 millones de estadounidenses que en la actualidad carecen de ella. Entre otros aspectos, la reforma prohibirá a las aseguradoras rechazar dar cobertura a personas que ya padezcan alguna enfermedad y hará obligatorio para la mayoría de los residentes el contar con un seguro médico.

