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Pese a la huelga, Berlusconi busca acelerar el plan de ajuste

Italia estuvo ayer casi paralizada por el paro contra la política económica del gobierno. El Ejecutivo conservadorintenta aprobar en el Senado medidas de recorte por la vía rápida.

07 de septiembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias AP y EFE
Pese a la huelga, Berlusconi busca acelerar el plan de ajuste

Milan. Una huelga nacional contra las medidas de austeridad del gobierno italiano paralizó ayer el país y presionó al primer ministro, Silvio Berlusconi, quien intenta convencer a los mercados de que puede diseñar y adoptar un programa de reducción del déficit creíble. La huelga, convocada por el mayor sindicato de Italia, paralizó el transporte por aire, mar y tierra, detuvo el sector fabril y redujo al mínimo los servicios gubernamentales.Susanna Camusso, presidente del sindicato CGIL, apuntó que la actual propuesta de reducir en 45.500 millones de euros el gasto público debe ser anulada y sustituida por medidas más justas. Los sindicatos sostienen que el plan no creará empleo al mismo tiempo que penaliza a los trabajadores."Nos declaramos en huelga contra las medidas que son injustas, irresponsables y ponen todo el peso de los sacrificios en los trabajadores del sector público", exclamó Camusso a los manifestantes en Roma.Los empleados de los ferrocarriles estatales, el transporte municipal y el servicio de ferrys se sumaron a la huelga de un día, a la que también se plegaron los empleados de hospitales, del servicio postal y los bancarios.El Senado debate la medida, aunque los detalles son discutidos con ardor entre los diferentes sectores políticos.Camusso prometió acudir a los tribunales para oponerse al borrador del plan de austeridad, que entre otras desea agilitar el despido de trabajadores.El gobierno de Berlusconi atraviesa un momento delicado, presionado desde el exterior para que apruebe este mes medidas de austeridad que permitan equilibrar el presupuesto para 2013. El temor a que dé marcha atrás en algunas de sus promesas encareció el interés de los bonos soberanos italianos. Cuestión de confianza. A pesar de todo, el Ejecutivo italiano anunció ayer que planteará una cuestión de confianza en el Senado para aprobar por la vía rápida su último plan de ajuste de cerca de 45.500 millones de euros para los próximos dos años, con el que espera sanear las cuentas públicas del país y alcanzar el equilibrio presupuestario en 2013. La decisión de someter a una cuestión de confianza el plan fue adoptada en una reunión del Consejo de Ministros y responde "a la gravedad del contexto internacional de crisis financiera", indica un comunicado.El uso de las llamadas cuestiones de confianza es una estrategia muy utilizada por los Ejecutivos italianos para acelerar las aprobaciones de las leyes, ya que permite saltar el debate de enmiendas y el parlamentario.En esta misma línea, con el objetivo de acelerar los plazos de aprobación, se fijó el voto del texto en el Senado para hoy. De ser aprobado, el texto pasaría a la Cámara de los Diputados para su ratificación definitiva.El plan de ajuste llegó ayer al Senado tras haber sido aprobado de urgencia el 12 de agosto por el gobierno en Consejo de Ministros, ante la creciente presión de los mercados sobre Italia por las dudas que despiertan las finanzas públicas del país, cuya deuda pública supera el 120 por ciento del PIB.El texto halló importantes diferencias, tras su aprobación, entre los socios en el seno de la mayoría conservadora en el gobierno, formada por el Pueblo de la Libertad (PDL), de Berlusconi, y por el partido federalista Liga Norte, lo que contribuyó a que se introdujeran numerosas modificaciones.El contenido del plan y los continuos cambios motivan críticas de la oposición, de la patronal y de los sindicatos.