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Perú se acerca al día de urnas en medio de polémicas y anécdotas

El 10 de abril los peruanos eligen presidente. En la campaña, varias candidaturas fueron anuladas. Leyes de última horay una guerra sucia amenazan con deslegitimar todo el proceso.

27 de marzo de 2016 a las 12:05 a. m.
Gonzalo Ruiz Tovar / Agencia DPA
Perú se acerca al día de urnas en medio de polémicas y anécdotas
Favorita y polémica. Keiko Fujimori está al frente de los sondeos, pese a verse envuelta en un escándalo (AP).

Lima. Las elecciones presidenciales peruanas de 2016 son un mundo extraño, con candidatos sacados por las autoridades electorales, otros que se enteran por televisión de que renunciaron o alguno que no hace mitines porque está preso. Leyes irreales y jueces que las toman literalmente se suman a la debilidad de la democracia. La anemia de los partidos, la falta de cultura política y una dura guerra sucia, según críticos, para un proceso que, sea cual sea el resultado, dejará dudas sobre su legitimidad.Cercanos los comicios del 10 de abril, estuvo a punto de caerse la postulación de la líder en los sondeos, la derechista Keiko Fujimori, por dar regalos en un acto proselitista. Al final, la Justicia rechazó esta semana por "insuficiencia probatoria" los recursos que solicitaban su inhabilitación. Pero la analista Rosa María Palacios asegura que el daño está hecho.El economista Julio Guzmán, quien ocupó cargos medios de gobierno, quiso ser presidente. Internet lo sacó del anonimato y apareció como el primero con opción de vencer a Fujimori. Entonces el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) lo sacó por problemas formales de su partido liberal. "La ley es la ley", afirmaron los anti-Guzmán.Eso mismo dijeron cuando el populista César Acuña fue el primer expulsado por la nueva figura de regalos prohibidos. Voces experimentadas advirtieron que se jugaba con fuego y que los casos por los que se sacó a Guzmán y Acuña eran problemas para multas y amonestaciones. Otros dijeron que se los echó para facilitarle la tarea a Fujimori.No estaba en los cálculos que la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori también diera regalos. Aunque su defensa recurra a argumentos como que la candidata no tocó el dinero, o que no fueron regalos sino premios, la opinión extendida es que el caso es idéntico al de Acuña.La novela no acaba: el liberal Pedro Pablo Kuczynski, segundo en los sondeos tras salir Julio Guzmán, fue visto en un acto en que se regaló cerveza, aguardiente y coca.

Sondeos

Las encuestas coinciden en que Fujimori ganará, pero sin el 50 por ciento de votos que le evite una segunda vuelta. El rival del 5 de junio podrían ser Kuczynski –si no es excluido–, el centrista Alfredo Barnechea o la izquierdista Verónika Mendoza, en ese orden de opciones.

Si gana Fujimori, se le enrostrará el favor del JNE y crecerá la furia de medio Perú contra el fujimorismo por el recuerdo de un gobierno corrupto y autoritario (1990-2000). De hecho, los mitines de 2016 no fueron a favor, sino contra Keiko.

Si ganan el casi octogenario Kuczynski, el político de ocasión Barnechea o la inexperta Mendoza tendrán un Congreso del que se descuenta que estará dominado por los fujimoristas y sus aliados, los seguidores del expresidente Alan García. Parálisis es la descripción que a muchos se les viene en mente.

Historias

Las elecciones peruanas de 2016 darían para escribir tomos de anécdotas.

Que el partido de gobierno retire a sus candidatos cuando los sondeos vaticinan un ridículo es mucho, pero que un postulante presidencial se entere de que “renunció” a través de los medios resulta aún más difícil de entender. Es lo que le ocurrió a Daniel Urresti.

En tanto, el comunista Gregorio Santos es candidato desde la cárcel. Se lo aceptó porque está procesado pero no hay sentencia. Y ya pasó en los sondeos al expresidente Alejandro Toledo, cuyo actualidad quedó graficada cuando dio una entrevista en aparente ebriedad.

Como real o imaginario villano, todos creen ver al expresidente Alan García y su proverbial manejo de hilos subterráneos. Pero si es verdad, eso no lo ayudó, pues sigue relegado en las encuestas.

Es la fiesta de la democracia al estilo peruano.