Para Obama, fue un acto de “extremismo vernáculo”
Obama comparó el ataque al boliche Pulse, de Orlando con lo ocurrido en San Bernardino (California) en diciembre del pasado año, cuando una pareja también acabó con la vida de 14 personas e hirió a otras 22.
Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró ayer que el ataque de Orlando es un caso de "extremismo vernáculo de hombre armado inspirado en la propaganda en internet", y que no hay evidencias de que el atacante haya sido "dirigido externamente o haya sido parte de un plan de mayor escala". En el Salón Oval, Obama comparó el ataque al boliche Pulse, de Orlando, donde murieron 50 personas y 53 resultaron heridas, con lo ocurrido en San Bernardino (California) en diciembre del pasado año, cuando una pareja también acabó con la vida de 14 personas e hirió a otras 22."Parece que en el último minuto el autor anunció su lealtad a Isis (el nombre en inglés del Estado Islámico, EI). Sin embargo, no hay evidencia hasta ahora de que en realidad su acción haya sido dirigida por el EI, y en este momento no hay evidencia directa de que él fuera parte de un plan más amplio", resaltó Obama.En declaraciones a la prensa y tras reunirse con el director del FBI, James Comey, y con Jeh Johnson, de la oficina de Seguridad Nacional, Obama informó que los investigadores están "considerando todas las posibilidades". "Aunque luchemos contra el EI y otras organizaciones extremistas en el extranjero, e interrumpamos complots terroristas, uno de los mayores retos que vamos a tener es esta propaganda que les llega a individuos que terminan motivados para entrar en acción", dijo.El mandatario indicó que Mateen obtuvo las armas de manera legal, ya que no tenía ningún historial criminal. "Lo fácil que sea o no obtener este tipo de armas marcará la diferencia en este tipo de casos.", reiteró. Mateen utilizó un arma corta y un rifle de asalto AR-15, como el usado en las matanzas de San Bernardino y de la escuela Sandy Hook (2012), donde murieron 20 niños y seis adultos.El director del FBI ratificó que, hasta ahora, no hay indicios de que Mateen haya formado parte de una red terrorista.

