Pakistán advierte a EE.UU. de que no vuelva a violar su soberanía
Advirtió de que si lanza otra operación en su suelo , revisará su "cooperación" militar y de inteligencia con Washington.
El ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Salman Bashir, condenó hoy la "invasión de la soberanía" nacional por parte de Estados Unidos para realizar el operativo militar contra el líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, y subrayó que su gobierno "no fue consultado" al respecto.
Pakistán "no fue consultado", declaró el ministro en una rueda de prensa en Islamabad, transmitida en directo por la cadena árabe Al Yazira, en las que en línea con otras declaraciones del gobierno del país asiático, dijo que se trató de "un error invadir la soberanía de Pakistán".
"Este tipo de desgracias y de errores de cálculos pueden causar catástrofes terribles" dijo Bashir, para quien, por otra parte, "no se debería sembrar ninguna duda sobre la capacidad de Pakistán para garantizar su propia defensa".
También calificó de "falsas" las acusaciones sobre una posible "connivencia" entre la Inteligencia paquistaní (ISI) y Al Qaeda y aseguró que en el caso de Bin Laden hubo un fallo de los servicios de Inteligencia de todo el mundo.
"Muchas" de las personas "más buscadas" por Estados Unidos se encuentran actualmente encarceladas en poder del ISI, concluyó el ministro, según informó la agencia de noticias Europa Press.
La contundencia de Bashir para reivindicar la soberanía paquistaní ante los ojos de todo el mundo, pudo interpretarse como una velada referencia a India, con quien mantiene una disputa por el control por Cachemira desde la independencia de ambos países en 1947.
"Que nadie se confunda -advirtió el ministro- Pakistán tiene las capacidades necesarias para asegurar su respuesta. Cualquier otro país que intente actuar se encontrará, en lo que a Pakistán se refiere, con que es un grave error".
Menos militares. Además, Pakistán ordenó una reducción a "niveles mínimos" del personal militar norteamericano que opera en el país.
En los últimos días, medios estadounidenses señalaron la creciente desconfianza entre Estados Unidos y Pakistán a raíz de la muerte de Bin Laden, y sugirieron el eventual deterioro que eso puede implicar en la relación bilateral.
El jefe de la diplomacia paquistaní señaló, sin embargo, su "total desacuerdo" con ese análisis al asegurar que "estas relaciones son estratégicas. La percepción de que se encuentran en su punto más bajo no es cierto".

