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Paisajes de una pulseada violenta que no terminó

El anochecer de un día agitado en las capitales helenas dejó interrogantes sobre viabilidad y consecuencias del ajuste.

06 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE, AP y Télam
Paisajes de una pulseada violenta que no terminó

Atenas, Madrid. Las calles del centro de Atenas, por donde se manifestaron ayer unas 100 mil personas, eran anoche un testimonio claro de la marcha más violenta en muchos años, que dejó tres muertos, medio centenar de heridos, decenas de detenidos y cuantiosos daños materiales.

Aunque los barrios turísticos e históricos en torno a la Acrópolis apenas se vieron afectados, en un paseo nocturno por la "zona cero" se podían ver vehículos incendiados, incluidos un furgón de la cadena de televisión turca NTY y un camión de bomberos. Además había contenedores de basura calcinados, desperdicios esparcidos por doquier, y dos edificios destruidos por las llamas.

De los dos edificios quemados, uno era la filial del banco griego Marfin, donde perecieron tres de sus empleados cuando trataban de escapar de las llamas causadas por un cóctel molotov. Dos mujeres, una de ellas embarazada de cuatro meses, y un compañero murieron asfixiados en un piso superior. Anoche, quedaba la fachada ennegrecida y vigilada por policías y bomberos.

El segundo edificio incendiado, del que quedó sólo el esqueleto, eran dependencias de inspección de Hacienda, donde, al parecer, se guardaba información confidencial sobre personas sospechosas de evasión de impuestos, una conducta muy popular en Grecia, que el gobierno prometió ahora combatir con eficacia.

Los vidrieros de Atenas harán su agosto a principios de mayo, a juzgar por la gran cantidad de escaparates, vitrinas, ventanas y puertas que fueron destrozados ayer.

Previsión española. Mientras, en España, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, pactaron ayer agilizar las fusiones entre las cajas de ahorro en un encuentro en el que no lograron zanjar sus diferencias sobre cómo salir de la crisis.

De la reunión salió un claro apoyo del líder del Partido Popular a la implicación española en el Plan de rescate financiero de Grecia, al que España aportará 9.800 millones de euros, respaldo que agradeció públicamente Zapatero. Pero no hubo un mensaje conjunto pese a la gravedad de la crisis y a la gran volatilidad de los mercados, que presionan a España ante el temor de un contagio de la crisis griega.

La reunión se produjo tras el martes negro que sufrió la Bolsa española, con la segunda mayor caída del año (un 5,41 por ciento) provocada por las presiones especulativas sobre España. Ayer la Bolsa de Madrid volvió a retroceder, un 2,27 por ciento, con un nuevo mínimo anual.