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Otro Malcolm, el mismo destino fatal

Si no hubiera sido nieto de su abuelo, su muerte simplemente habría pasado a engrosar la larga lista de homicidios en México. Pedro Luque.

18 de mayo de 2013 a las 02:23 p. m.
Redacción La Voz
Otro Malcolm, el mismo destino fatal

Si no hubiera sido nieto de su abuelo, su muerte simplemente habría pasado a engrosar la larga lista de homicidios en México. Pero el hecho de que el nieto de Malcolm X encontrara un final trágico casi 50 años después del asesinato del reconocido activista afroamericano hizo que la noticia trascendiera y que las autoridades mejicanas aceleraran el proceso de encontrar culpables, para aplacar a sus pares del otro lado de la frontera. El final violento se repitió medio siglo después y aunó el destino de dos hombres que cargaron con el mismo nombre. Malcolm X, nacido como Malcolm Little y conocido luego como Malik el Shabazz, fue asesinado el 21 de febrero de 1965, a sus 39 años, mientras daba un discurso ante la Organización de la Unidad Afroamericana en Nueva York.Había sido delincuente y pagado sus culpas en prisión; se había unido a la Nación del Islam, predicado durante 12 años y luego se había distanciado de esa formación, lo que marcó el inicio de su final; había peregrinado a La Meca, viajado por el mundo y templado su discurso; había disertado cientos de veces y recibido incontables amenazas. Siempre defendió el nacionalismo negro e intentó aumentar la conciencia política del afroamericano, a veces con palabras demasiado duras.Las amenazas se hicieron realidad y la muerte encontró a Malcolm X sobre un estrado, donde pasó gran parte de su vida. Recibió en total 16 disparos. Tres integrantes de la Nación del Islam fueron condenados, aunque algunas voces apuntaron contra traficantes de droga, y otras culparon a la policía de Nueva York, al FBI e incluso a la CIA por la facilidad con que Malcolm X fue asesinado.A su funeral, que se celebró en la Iglesia de Dios en Cristo, en el Harlem, asistieron entre 14 y 30 mil personas. En un callejón. Esta semana, ningún familiar estuvo dispuesto a reclamar en México el cuerpo de Malcolm Shabazz, nieto del activista afroamericano: la entrega de los restos se hizo el domingo ante personal consular de la Embajada de Estados Unidos en México. Su cuerpo había sido abandonado en un callejón del DF, tras mantener una discusión en un bar por la cuenta que le pretendían cobrar.El joven de 28 años había llegado a la capital con un amigo mejicano. Sólo estaban de paso: su intención era visitar la famosa Cabeza Olmeca de La Cobata, en Veracruz, pero nunca llegaron allí.La noche del 9 de mayo, Malcolm murió en un hospital, adonde llegó con lesiones tras haber sido golpeado con brutalidad en el Bar Palace, cerca a la Plaza Garibaldi del centro de la capital. Lo que comenzó como una pelea por una cuenta de 1.200 dólares terminó con un muerto y dos meseros acusados de asesinato.Sus restos fueron despedidos ayer en Oakland. Oradores dijeron que "el joven Malcolm" iba por buen camino para forjar su propio legado. Las autoridades mejicanas dicen que no fue un crimen racial, pero los hechos sugieren otra cosa: mientras Malcolm Shabazz fue salvajemente golpeado y abandonado en un callejón, a su amigo mejicano sólo le robaron un celular y dinero.