Otras 20 muertes y más denuncias cruzadas en Siria
Las provincias de Idleb y Homs volvieron a ser las más violentas. Gobierno de Irak advierte que por su frontera se infiltran "terroristas y criminales".
El Cairo, Beirut. Al menos 20 personas murieron ayer, entre ellas dos mujeres, en una nueva jornada de violencia en diferentes provincias sirias, en especial en Idleb (norte) y Homs (centro), según dijeron diferentes grupos opositores y fuentes oficiales. Los Comités de Coordinación Local (CCL), que realizan un seguimiento puntual de las víctimas en el conflicto sirio a través de una red de informadores sobre el terreno, indicaron que nueve personas perdieron la vida en Homs, donde ayer se habían intensificado de nuevo los bombardeos del ejército que comenzaron hace dos semanas. Los CCL agregaron que las fuerzas leales al gobierno de Bachar al Assad lanzan más de cuatro proyectiles por minuto sobre esta castigada ciudad.Otras nueve personas murieron en Idleb, junto a la frontera con Turquía, entre ellas el fiscal general de la ciudad Nidal Ghazal, un juez y su chofer, quienes fueron asesinados por desconocidos que abrieron fuego contra su auto cuando se dirigían al trabajo. Según la agencia oficial siria Sana, los autores del crimen fueron miembros de un "grupo terrorista armado".Las demás víctimas mortales se registraron ayer en las provincias de Deir al Zur (noreste) y Deraa (sur).Los opositores denunciaron también que se vieron ayer convoyes militares en la carretera entre Damasco y Homs, vigilada por helicópteros, en una caravana con 25 colectivos llenos de efectivos de las fuerzas de seguridad y de militares, seguidos por tanques y carros blindados. Irak controlará frontera. Mientras tanto, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, dijo ayer que "terroristas y bandas criminales" se infiltran en Siria a través de la frontera entre ambos países y anunció que se ha puesto en marcha un dispositivo de control de los límites fronterizos. Maliki se reunió ayer con la cúpula de los ministerios de Defensa e Interior con el fin de "adoptar las medidas necesarias para fortalecer el control de la frontera con Siria, que es escenario de tensión y violencia", y por donde se introduce "contrabando de todo tipo, en especial de armas", según un comunicado gubernamental.En el encuentro, del que también participó el ministro de Defensa, Saadun al Duleimi, el mandatario iraquí apuntó que las medidas adoptadas van en consonancia con "la política del Ejecutivo de impedir la intervención en asuntos internos de otros países".Irak es, junto al también Estado vecino del Líbano, uno de los países que se han opuesto dentro de la Liga Árabe a aplicar sanciones al régimen de Damasco por la represión sobre la población civil.Al Assad acusa a "grupos terroristas armados" de la violencia desatada en su país, y argumenta que las operaciones militares, en las que han muerto ya miles de personas, según la ONU persiguen acabar con "focos terroristas".

