Ortega fue reelegido por un amplio margen en Nicaragua
El presidentes andinista lograba el 62 por ciento de los votos, con 85,5 por ciento de las actas escrutadas. El principal opositor se resistía a reconocerle el triunfo del domingo.
Managua. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, obtuvo un arrollador triunfo, con cerca del 62 por ciento de los votos en las elecciones del domingo, según datos oficiales, lo que le permitirá también el control del Poder Legislativo, a pesar de que la oposición aún anoche se negaba a reconocer esa victoria oficialista. El Consejo Supremo Electoral informó en la tarde de ayer sobre la victoria de Ortega, con el 85.5 por ciento de las juntas receptoras de votos del país ya escrutadas, por lo que el titular del cuerpo, Roberto Rivas, dijo que era una "tendencia no reversible" y felicitó al mandatario reelecto.El control de la Asamblea Nacional, descontado el triunfo de Ortega con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), era el objetivo más buscado por el oficialismo, para permitirle una reforma constitucional que habilite la reelección presidencial.De este modo, espera eliminar el principal cuestionamiento de la oposición –que no quiso reconocer la victoria del FSLN–, respecto a la reelección de Ortega, que estaba inhibida por un artículo de la Constitución pero fue autorizada por la Corte Suprema de Justicia.El periódico local Nuevo Diario evaluó que con la tendencia de votos el FSLN obtendría 59 de los 90 diputados que constituyen la unicameral Asamblea Nacional, mientras que la alianza opositora del Partido Liberal Independiente (PLI)-Movimiento Renovador Sandinista (MRS), sumará 25 y el Partido Liberal Constitucional (PLC) los últimos 6.En una réplica a los cuestionamientos, el ex comandante y fundador del FSLN, Tomás Borge, afirmó a la televisión de Managua: "Cuando la izquierda gana, la oposición siempre habla de fraude, pero cuando triunfa la derecha, se dice que ganó la democracia".Borge, ahora embajador de Nicaragua en Perú, uno de los pocos ex comandantes que permanece en el oficialismo, agregó que "con este resultado aplastante es ridículo, infantil y estúpido decir que hubo fraude".El ex comandante Edén Pastora, quizá el primer disidente del sandinismo, que en los '80 se sumó a la "contra" apoyada por Washington y hoy es funcionario de la administración Ortega, elogió el triunfo del mandatario "y el de su esposa, Rosario Murillo". "Ganó Ortega y ganó el cardenal (Miguel Obando y Bravo), ganó el cristianismo, pero perdió la oposición y el Movimiento de Renovación Sandinista", dijo Pastora.Por su parte, el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo ayer que en Nicaragua "avanzó la democracia y la paz" y felicitó a Ortega. En cambio, la congresista republicana de Estados Unidos, la cubano-norteamericana Ileana Ros-Lehtinen afirmó que las elecciones en Nicaragua fueron una "farsa" e instó a la Casa Blanca a no reconocer los resultados que dieron un nuevo mandato al presidente Ortega.

