Obama también se enfrenta a la Corte Suprema
El presidente se manifestó decepcionado con el máximo tribunal de Justicia del país, que anuló partes de ley de derecho al voto.
Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se declaró ayer "profundamente decepcionado" con la decisión de la Corte Suprema de invalidar una parte clave de una ley federal de 1965 que protege el derecho al voto de las minorías raciales en el país.
La decisión de la Corte “derrota décadas de prácticas bien establecidas que ayudan a asegurarse de que el voto es justo, especialmente en lugares donde la discriminación en la votación ha sido históricamente predominante”, sostuvo Obama.
Con el fallo de la Corte Suprema, adoptado por una votación de cinco a cuatro, quedó invalidada la sección cinco de la Ley de Derecho al Voto, que obliga a algunos estados y condados considerados de “tradición discriminatoria” a recibir permiso del gobierno federal antes de llevar a cabo cualquier modificación electoral.
De acuerdo con la Corte, es el Congreso el que debe ahora buscar una nueva fórmula para determinar qué estados y localidades requieren de una vigilancia estrecha de sus procedimientos electorales por parte de las autoridades federales.
El requerimiento del permiso del gobierno para hacer modificaciones electorales afectaba a nueve estados y a parte de otros seis, en su mayoría en el sur del país y donde predomina la población blanca.
Por eso, Obama pidió que el Congreso “apruebe una legislación para garantizar que todos los estadounidenses tengan igual acceso a las urnas”.

