Obama reaviva diálogo en Medio Oriente
Por gestión de EE.UU., israelíes y palestinos retomarán conversaciones directas el 2 de setiembre en Washington. La Casa Blanca insiste en un acuerdo que, en un año, derive en un Estado palestino.
Jerusalén. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, volverán a encontrarse en la Casa Blanca el 1º de setiembre. Ambos fueron públicamente invitados ayer a una cena con el presidente Barack Obama, con la que debería abrirse, al día siguiente, una nueva ronda de negociaciones directas.
La jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, expresó su confianza en que estas negociaciones, tras fallidos procesos anteriores, sean definitivas y conduzcan, en el plazo de un año, a un acuerdo para la creación del Estado palestino.Israelíes y palestinos se ven arrastrados a la mesa de negociaciones en un momento que ni a unos ni a otros les parece propicio.
El momento, en realidad, lo elige Estados Unidos por dos razones. La primera, el fin de la moratoria israelí (relativamente cumplida) a la construcción de nuevas viviendas en las colonias en Cisjordania. El plazo que se autoimpuso el gobierno de Netanyahu expira el 26 de setiembre.
La segunda razón es del todo ajena a Medio Oriente. En noviembre hay elecciones parlamentarias en Estados Unidos, y Obama necesita ofrecer, economía al margen, algún tipo de éxito diplomático.
Tras el anuncio de las negociaciones, efectuado por Hillary Clinton, se espera que el Cuarteto conformado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y Naciones Unidas, junto con el enviado a Medio Oriente, Tony Blair, delimite un poco más el marco del proceso.
Hillary dijo que debían afrontarse “todos los asuntos fundamentales”, incluidos “fronteras, retorno de refugiados y Jerusalén”, sin fijar orden ni expectativas concretas sobre cada uno de los puntos.
En desventaja. Hillary pronunció una frase, "sin condiciones previas", que coloca a la Autoridad Palestina en un punto de partida desventajoso respecto de Israel.
El presidente Abbas había exigido al menos una condición previa: que antes de comenzar la nueva ronda, Israel se comprometa a no colonizar más Cisjordania durante las negociaciones.Netanyahu, en cambio, exigía tener las manos libres. Antes del primer encuentro, Estados Unidos, que se atribuye el papel de "mediador honesto", ya favorece a una de las partes.
Los tres meses en los que el mediador estadounidense George Mitchell desarrolló negociaciones indirectas, viajando entre Washington, Jerusalén y Ramallah –sede provisional de la Autoridad Palestina–, no han generado ningún avance apreciable.Además, en cierto sentido, las posiciones son más distantes que hace 17 años, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo.
El rechazo de Hamas
El movimiento islamista palestino Hamas, que controla la Franja de Gaza, rechazó ayer el reinicio de las negociaciones directas de paz con Israel. “Es un nuevo intento de engañar al pueblo palestino, porque no tiene ningún valor y nos llevará al punto cero sin lograr ningún resultado”, advierte un comunicado de Hamas.

