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Obama quiere prohibir las armas de asalto tras la masacre

El presidente apoyará una nueva ley que encare el problema del llamado vacío legal de las armas. Newtown continuó con el adiós a las víctimas de la terrible matanza. Video y Fotos.

19 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, EFE y El País
Obama quiere prohibir las armas de asalto tras la masacre
Dolor. El cielo ganó un ángel hoy, reza un cartel en el funeral de James Mattioli, quien tenía 6 años (AP).

Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se manifestó dispuesto a apoyar mayores controles legales y prohibiciones a algunas armas de fuego, en el contexto de un nuevo enfoque de la seguridad personal que exige una profunda transformación de la cultura dominante en el país (Galería de Fotos).

Por primera vez en décadas, la tragedia de Newtown, distinta a otras anteriores en varias circunstancias, crea el espacio adecuado para conformar una mayoría ciudadana a favor de esa cruzada.

No sólo varios congresistas contrarios a las armas comenzaron a preparar la legislación necesaria para limitarlas, sino que además algunos de los más leales seguidores de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), como el senador Joe Manchin, miembro de ese poderoso lobby desde hace años, se sumó a los partidarios de imponer mayores controles. "Es tiempo de dejar atrás la retórica, necesitamos sentarnos y hacer algo", declaró.

Efectivamente, es un tiempo nuevo. El país está conmocionado. Todavía no se sabe por qué el viernes pasado el joven Adam Lanza, de 20 años, irrumpió en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown, Connecticut, y acabó con la vida de 20 niños y seis adultos, tras haber asesinado a su madre, Nancy Lanza, en el departamento que compartían. Después se quitó la vida.

De acuerdo con una encuesta del canal estadounidense ABC y del diario The Washington Post , el 44 por ciento de los estadounidenses está a favor de una legislación más estricta sobre armas, mientras que el 32 por ciento está en contra. Es la primera vez en cinco años que una mayoría tan clara está a favor de limitar el uso de las armas.

Palabra de presidente. "El (presidente) está activamente a favor del intento de la senadora Dianne Feinstein de revivir la propuesta de reinstaurar la prohibición de las armas de asalto", indicó ayer Jay Carney, vocero de la Casa Blanca.

Asimismo, dijo que Obama “apoya y apoyaría una nueva legislación que encare el problema del llamado vacío legal de las armas y otros elementos como los cargadores de amplia capacidad”.

Los senadores demócratas Dianne Feinstein y Chuck Schumer apoyaron el domingo la introducción de un proyecto de ley sobre el control de armas en el Congreso. Feinstein anunció que espera presentar un proyecto de ley en cuanto se constituya el nuevo Congreso, en enero.

No obstante, Carney agregó que se trata de “un problema complejo que requiere más de una solución”.

Ese fue uno de los ejes del discurso que Obama pronunció el domingo en Newtown, donde prometió utilizar “todo el poder” del que dispone en su cargo para cambiar las cosas.

“Ninguna ley puede eliminar el mal del mundo ni prevenir todo acto de violencia sin sentido en nuestra sociedad. Pero eso no puede ser una excusa para no hacer nada. Tenemos que cambiar”, sentenció Obama en su discurso.

Para hacerlo va a ser preciso afectar a tejidos muy sensibles de esa nación, esos en los que se sustenta un concepto de la libertad como patrimonio irrenunciable del individuo y sometido a la amenaza constante del colectivo, la autoridad y el Estado. “Si queremos educar y proteger a nuestros hijos, lo vamos a tener que hacer juntos”, sostuvo el presidente.

Esas palabras representan un desafío a la idea de que un niño se forma y sólo está seguro en el seno de su familia, lo más lejos posible de los gobernantes. Nancy Lanza sostenía esa misma idea cuando compró las armas que guardaba para defender a su familia y que, al final, sirvieron para acabar con su vida y con las de muchas otras personas.

Según reveló ayer la Oficina del Forense de Connecticut, Adam Lanza disparó hasta cuatro veces en la cabeza a su madre mientras esta dormía.

En medio del dolor. En tanto, en Newtown, dos niñas de 6 años víctimas de la masacre, James Mattioli y Jessica Rekos, fueron enterradas en funerales completamente privados. De los 20 menores fallecidos, ya son cuatro los que recibieron sepultura.

Hoy continuarán los oficios por la directora del colegio, Dawn Hochsprung, y por los pequeños Daniel Barden y Chase Kowalski, de 7 años, y Caroline Previdi, de 6.

Además, se celebrará el funeral de la profesora de origen puertorriqueño Victoria Soto, quien escondió a sus alumnos en un armario y evitó con su cuerpo que el autor de la masacre los alcanzara.

La NRA, silenciada

Sin palabras. La usualmente activa Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos seguía ayer sin manifestarse tras la masacre. La asociación no publicó ningún comunicado ni en su página web ni en Twitter. La masacre revivió el debate por la tenencia de armas, que la NRA suele defender encendidamente. Ahora, sin embargo, reina el silencio. En la página web aún se puede leer en el día de la masacre en la sección "ciudadanos armados" que cuenta cómo dos empleados de una estación de servicio dispararon contra un ladrón y lo mataron. En Twitter, donde la NRA suele publicar varias cosas al día, no hay noticias. La última publicación es del viernes a la mañana.

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