Obama: No habrá más rescates a costa de la gente
El presidente de EE.UU. promulgó la mayor reforma financiera de su país en los últimos 80 años.
Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, promulgó ayer la mayor reforma financiera desde la Gran Depresión que, a su juicio, impedirá rescates de Wall Street con fondos públicos y ofrecerá "las protecciones más fuertes para los consumidores en la historia" del país.
"Esta reforma ayudará a fomentar la innovación, no a perjudicarla", dijo Obama en una ceremonia en el edificio Ronald Reagan de Washington, ante cerca de 400 líderes de los sectores público y privado que tuvieron papel relevante en la ley.
"La causa principal de la recesión fue el descalabro de nuestro sistema financiero, y la crisis de 2008 fue fruto de la irresponsabilidad de algunos sectores en Wall Street y en los corredores del poder en Washington", afirmó el mandatario.
"Durante años -señaló Obama- el sector financiero estuvo gobernado por reglas anticuadas y débilmente aplicadas que permitieron a algunos sacar ventaja del sistema y tomar riesgos que pusieron en peligro a toda la economía".
"Gracias a esta ley, al pueblo estadounidense jamás se le pedirá de nuevo que pague por los errores de Wall Street. No habrá más rescates financiados por los contribuyentes, punto", afirmó Obama entre aplausos.
La reforma financiera, aprobada en el Congreso con el apoyo de sólo un puñado de republicanos, permite que el gobierno desmantele a empresas que pongan en peligro a la economía; crea una entidad de protección financiera para los consumidores, y aumenta la vigilancia del complejo entramado financiero del país.
Obama recordó que desde 2008 Estados Unidos ha afrontado "la peor recesión desde la Gran Depresión" de la década de 1930, en la que ocho millones de estadounidenses perdieron sus empleos y "decenas de millones" experimentaron la estrepitosa caída en el valor de sus casas y pensiones.
Mientras, el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, dijo ayer que el panorama económico de Estados Unidos es "inusualmente incierto" y aseguró que el banco central está listo para pasar a la acción si la situación empeora.
"Reconocemos que el panorama es inusualmente incierto", señaló Bernanke, ante el Comité Bancario del Senado.

