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Obama lleva al G-20 su reforma financiera como ejemplo mundial

El Congreso de EE.UU. acordó los mayores cambios en Wall Street en 70 años. Arranca hoy en Toronto la cumbre de los países ricos y en vías de desarrollo.

26 de junio de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
Obama lleva al G-20 su reforma financiera como ejemplo mundial
(AP).

Toronto (Canadá). El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó ayer a Canadá para participar de las cumbres de G-8 y del G-20 reforzado por el acuerdo en el Congreso estadounidense sobre la mayor reforma del sistema financiero desde la Gran Depresión, a la que planteará como un ejemplo a nivel mundial.

Obama llegó ayer a Canadá, participó en el almuerzo de trabajo de los líderes de los ocho países más desarrollados donde, según un alto funcionario, "se reiteró el compromiso con un crecimiento económico sólido, y una parte del crecimiento es la consolidación fiscal".

El mandatario llegó con el fuerte empuje del acuerdo en el Congreso de su país sobre la reforma financiera, que deberá ser aprobado por ambas cámaras. Obama puede alegar ahora que adopta medidas tangibles contra la crisis, y quedó en una posición muy diferente a las reuniones previas, a las que Estados Unidos llegaba como principal responsable de la crisis.

Según el alto funcionario, la canciller alemana, Angela Merkel, ya felicitó a Obama por el acuerdo, y otros líderes también "destacaron el logro".

Quiere ser un faro. Se trata de la "mayor reforma financiera desde la Gran Depresión", necesaria por cuanto "el crecimiento económico y la prosperidad dependen de que contemos con un sector financiero firme y robusto", dijo Obama antes de partir a Canadá, donde planteará ante los líderes la necesidad de adoptar medidas similares para proteger la economía mundial.

El acuerdo estadounidense, conseguido tras 20 horas de negociación ininterrumpida en el Congreso, regula por primera vez los mercados de derivados, concede mayores poderes de supervisión al gobierno, introduce protecciones para el consumidor y limita la posibilidad de que los bancos hagan apuestas arriesgadas con los fondos.

"Este fin de semana en Toronto espero que podamos usar este logro como base y coordinar nuestros esfuerzos para promover la economía global, para continuar la reforma financiera y para fortalecer la economía global", sostuvo el mandatario.

"Necesitamos actuar de manera concertada por una simple razón: esta crisis ha demostrado, y los acontecimientos lo continúan afirmando, que nuestras economías nacionales están ligadas de modo inextricable", afirmó Obama.

Las palabras del gobernante llegan después de que el fin de semana pasado dirigiera una carta a los participantes en la cumbre del G-20 en la que instaba a no retirar las medidas de estímulo para evitar que la economía mundial pueda volver a caer en una segunda recesión.

Esas sugerencias fueron acogidas con frialdad por los países europeos, más partidarios de medidas de contención fiscal para reducir los déficits a raíz de la crisis en Grecia.

Cumbres paralelas. Tras un almuerzo de trabajo, los líderes del G-8 (Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Francia y Rusia) se reunieron con líderes africanos, a los que se sumaron los dirigentes de Jamaica, Haití y Colombia para tratar sobre el narcotráfico entre África y América latina.

Aunque los países del G-8 iniciaron su reunión de dos días en el idílico paraje de Muskoka, en el sur de Canadá, determinados a tratar temas de seguridad y prometer ayuda para la salud en África, sus intenciones se vieron eclipsadas por sus disputas sobre la austeridad fiscal.

Antes de iniciar la reunión, algunos de los líderes aludieron a las discrepancias que mantienen sobre la necesidad de mantener el gasto público para estimular la economía, como defiende Obama, o de reducir el déficit, como ya hicieron algunos países europeos.

Esas dos fórmulas serán las mismas que entrarán en juego hoy en Toronto, a donde se trasladarán los líderes del G-8 para sumarse a la cumbre del G-20, el grupo que integran no sólo los países ricos, sino también importantes naciones en vías de desarrollo, entre ellas Argentina, Brasil y México.

La cumbre se desarrollará durante todo el fin de semana, y ya se pautaron numerosas reuniones bilaterales.