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Números que contradicen una fácil victoria de Hillary

Los principales medios norteamericanos dan por vencido a Donald Trump y expresaron abierto apoyo a la demócrata. Pero el análisis de un promedio de encuestas muestra paridad en cuatro estados definitorios.

15 de octubre de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Números que contradicen una fácil victoria de Hillary
Impacto. Las acusaciones sobre supuestos abusos sexuales acaparan la escena de la campaña y diluyen debates sobre otros temas. (AP)

Faltan 25 días para la elección del presidente de Estados Unidos. Si la campaña tiene la tónica agresiva que se observa, teñida por acusaciones de abusos sexuales de ambos lados, es porque las partes identificaron que había paridad. Se discute el poder más grande del mundo.Varias encuestas recientes se realizaron esta semana. Encuestas nunca inocentes, casi siempre tendenciosas a escondidas. Un promedio de ellas (en el intento imposible de eludir las operaciones del poder a través de los medios estadounidenses) configura un mapa que muestra cuáles son las posibilidades numéricas que tiene cada candidato para ganar los comicios. El sistema de elecciones norteamericano es indirecto. No gana el que más votos saca en la general, sino el que junta más escaños (electores) en el Colegio Electoral. Cada uno de los 50 estados de la unión, dependiendo de la cantidad de población, tiene determinada cantidad de escaños. El candidato que gana, aunque fuere por un solo voto, un estado, se lleva todos los escaños de este.En total hay 538 electores en ese Colegio Electoral. Se vence con 270. Por eso, la campaña es un juego de estrategia que contempla cada a estado en particular. Consolidados y volátiles Hay tendencias históricas bastante marcadas en cuanto a las preferencias electorales territoriales, que se verifican en casi todos los comicios presidenciales. En general, los estados del centro han respondido al Partido Republicano. Son más rurales, religiosos y tradicionalistas: Texas, Arkansas, Missouri. En contraparte, los costeros tienden a votar al Partido Demócratas. Son más progresistas, cosmopolitas e influenciados por el turismo: California, un enorme botín de 55 escaños. Tanto es así que en campaña, los candidatos suelen abandonar los territorios que consideran irremontables. Eso hizo el equipo de Trump antes de ayer con Virginia. No gastará un peso más allí porque considera que no puede ganar. Ahora bien, hay un puñado de estados con particularidades propias que otorgan buena cantidad de escaños y varían sus preferencias por ciclos de poder. Entre ellos se cuentan: Florida (29 electores), Pensilvania (20), Ohio (18), Michigan (16), Carolina del Norte (15) y Virginia (13). En la jerga política les llaman estados "oscilantes". El foco de la atención Sin embargo, en este pleito no todos los estados "oscilantes" están indefinidos. Apenas hay cuatro de ellos, muy disputados según el promedio de encuestas compendiadas por la auditora de contenidos de medios Real Clear Politics, que definirían el resultado si las elecciones fueran hoy. Son Florida, Ohio, Carolina del Norte y Pensilvania. En todos gana Hillary por poco. Por eso, en la hipótesis no imposible de que se diese vuelta la tendencia, Trump sería presidente. Y es que en una elección bipolar, como es este caso, cada elector que suma un candidato, se lo resta al otro. El promedio de encuestas dice que la demócrata cosecharía 341 escaños y el republicano, 197. Los cuatro estados citados suman 82 escaños. O sea que en un posible escenario donde el hombre de Nueva York venciera allí, el Colegio Electoral terminaría 279 a 259 en su favor. Ese es el dato de relevancia. Hipótesis detallada En los citados cuatro estados, la pugna es cerrada a favor de Hillary y, por lo tanto, podría haber un final abierto. En Florida, que otorga 29 escaños, la media de encuestas hoy refleja 46,6 por ciento versus 43,3 por ciento. En Ohio, que otorga 18 escaños, las cosas están 46 por ciento a 45 por ciento. En Carolina del Norte, que otorga 15 escaños, la candidata que apoya Obama vence ligeramente 45,8 por ciento a 43,2 por ciento.Pensilvania, con sus decisivos 20 escaños, es el gran respiro para la demócrata y el gran desafío para Trump. La diferencia allí es un poco mayor, 48,7 por ciento a 38,5 por ciento. Pero hay que decir que latinos y afroamericanos, la debilidad del magnate, representan juntos sólo el 33 por ciento del padrón. Por eso el equipo de campaña del candidato republicano no da por perdido ese histórico territorio, donde se firmó la independencia del país (1776) y donde se elaboró su Constitución (1787). Tras los escándalos Las mediciones y el promedio de estas fueron realizados luego de los grandes sucesos de esta semana: el video de 2005, donde el republicano Donald Trump aparece hablando de mujeres como si fueran meros objetos sexuales; las mujeres que dicen haber sido violadas por Bill Clinton y acalladas por presión por su esposa, la candidata demócrata Hillary, y la declaraciones públicas no probadas en la Justicia de mujeres manoseadas sin consentimiento por el millonario de Nueva York.

Entre millonarios

Trump acusa a Slim. El magnate mejicano es accionista del “New York Times”.

Un dato poco conocido: el multimillonario mejicano Carlos Slim es socio accionista del New York Times y donante a la fundación filantrópica de la familia de la candidata demócrata, Hillary Clinton. Por eso ayer Trump lo acusó de injerencia en la campaña electoral.

Dice que participa en un complot internacional para destruir sus ambiciones presidenciales y que esa conspiración se encuentra detrás de la reciente avalancha de acusaciones contra Trump por acoso sexual.