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“No se puede insultar la fe de los demás”

Francisco reiteró que es “aberrante” asesinar en nombre de Dios, pero indicó que la libertad de expresión tiene límites y que no se puede provocar con burlas.

16 de enero de 2015 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
“No se puede insultar la fe de los demás”
Bienvenida multitudinaria. Miles de filipinos saludaron al Papa al llegar a Manila (AP).

Manila. El papa Francisco dijo ayer, a bordo del avión en que viajaba hacia Filipinas, que es "aberrante" asesinar en nombre de Dios, pero afirmó que "no se puede ofender la religión o burlarse de ella". Así lo manifestó el pontífice argentino en la rueda de prensa de 40 minutos a bordo del avión en el que viajaba desde Sri Lanka hacia Filipinas y en el que los medios le preguntaron sobre el reciente ataque al semanario Charlie Hebdo , en el que murieron 12 personas.Las libertades religiosa y de expresión fueron abordados por Francisco, quien se refirió, sin citarlo de modo expreso, al ataque al semanario. Al Papa no se le escapó el sentido de la pregunta que le hicieron los periodistas franceses y contestó: "Creo que los dos son derechos humanos fundamentales, tanto la libertad religiosa como la libertad de expresión. "¿Usted es francés? Vayamos a (lo de) París, hablemos claro", dijo a uno de ellos para afirmar: "Matar en nombre de Dios es una aberración".Luego habló de la libertad de expresión, de la que afirmó que es un derecho y una obligación, pero que, precisó, "tiene límites". "Es verdad que no se puede reaccionar violentamente, pero si Gasbarri (el Papa aludió a uno de sus colaboradores junto a él en el avión), gran amigo, dice una mala palabra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo. ¡Es normal!", aseguró. "No se puede provocar –añadió Francisco– no se puede insultar la fe de los demás. No se puede burlarse de la fe. No se puede. Tenemos la obligación de hablar abiertamente, de tener esta libertad, pero sin ofender", insistió.Francisco respondió a preguntas sobre supuestas amenazas del extremismo islámico en su contra. "Yo digo siempre que tengo un defecto, que tengo una buena dosis de inconsciencia", dijo cuando se le preguntó si tenía miedo y pensaba elevar su seguridad.Francisco se mostró preocupado por los fieles que acuden a sus actos, pero intentó quitar dramatismo al asunto: "Yo sólo pido una gracia, que en el caso (de atentados) no me duela porque no soy valiente ante el dolor. De esto tengo mucho miedo. Sé que estoy en las manos de Dios, pero también hay atención a la seguridad".

Hoy, en Filipinas

Francisco dijo que en Filipinas, la nación católica más grande de Asia, se concentrará en los pobres, explotados y víctimas de la injusticia. Las campanas de las iglesias tañieron en todo el país y cientos de niños bailaron y ondearon pequeñas banderas vaticanas y filipinas cuando el Papa bajó del avión, recibido por el presidente, Benigno Aquino III.