Temas del día:

Murió Matos, excomandante revolucionario y anticastrista

Excombatiente en la Sierra Maestra, se distanció del gobierno instalado en 1959. Tras pasar 20 años preso, se afincó en Miami.

28 de febrero de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencias Télam, EFE y AP
Murió Matos, excomandante revolucionario y anticastrista
Viaje. Matos será velado en Miami y sus restos se enviarán a Costa Rica, país desde el que dijo que esperaba volver a “una Cuba libre” (AP).

Miami. Huber Matos, histórico comandante que acompañó a Fidel Castro hasta pocos meses después del triunfo de la revolución cubana y quien renunció a seguir en ella al percibir su carácter socialista, fue encarcelado durante 20 años y se transformó luego, desde el exilio, en un duro contrarrevolucionario murió ayer en Miami. Matos falleció de un "infarto masivo" a los 95 años en el Hospital Kendall Regional de Miami, informó ayer la familia del disidente. Internado desde el martes, el miércoles "pidió que le retiraran el equipo que lo ayudaba a respirar, porque quería des­pedirse de su esposa María ­Luisa Araluce y de sus hijos y nietos", según expresó un comunicado que la familia difundió a través del movimiento anticastrista Cuba Independiente y Democrática (CID) fundado por el propio Matos. Según la familia, el exco­mandante dejó "un testamento político y una carta a los cubanos" y será velado en Miami el próximo domingo. Luego, por voluntad del fallecido, sus ­restos serán trasladados a Costa Rica, país que lo acogió cuando llegó exiliado por primera vez durante la lucha revolucionaria en 1957, y desde donde se reintegró a la guerrilla de Sierra Maestra. "Quiero hacer mi viaje de regreso a Cuba desde la misma tierra cuyo pueblo siempre me demostró solidaridad y cariño, quiero descansar en suelo costarricense hasta que Cuba sea libre y de allí a Yara, a acompañar a mi madre y a reunirme con mi padre y con los cubanos", dejó escrito Matos en su testamento. Desde Costa Rica, el excomandante regresó a Cuba en 1957 y aportó importante armamento a las fuerzas de Castro, en las que condujo la llamada "Columna 9", que tomó la ciudad de Santiago de Cuba. Las fotografías del ingreso triunfal de Fidel Castro en La Habana en el mes de enero de 1959 muestran a su lado a Matos y a Camilo Cienfuegos. Tras el triunfo de los revolucionarios renunció a su cargo de comandante el 19 de octubre de 1959 al percibir el giro socialista del proyecto que planteaban sus líderes. Detenido por el comandante Camilo Cienfuegos el 22 de ­octubre, acusado de sedición, ­Matos fue condenado en un juicio sumario a 20 años de cárcel, que cumplió en su mayor parte en la Isla de la Juventud, al tiempo que algunos otros jefes revolucionarios planteaban su fusilamiento.

Maestro y guerrillero

Nacido en el año 1918 en Yara, provincia de Oriente, en el seno de una familia humilde, Huber Matos se doctoró en Pedagogía en la Universidad de La Habana, en 1944.

Fue un maestro de escuela convertido en revolucionario por su oposición a la dictadura de Fulgencio Batista. En 1957, fue capturado por el ejército de Batista en las inmediaciones de la Sierra Maestra, pero pudo escapar y exiliarse en Costa Rica, desde donde regresó luego para sumarse a la guerrilla de “los barbudos”.

En su libro

Cómo llegó la noche

relató su ruptura con Fidel y sus años en prisión.

Sus últimas palabras, según dijo a la agencia de noticias EFE su nieto, fueron para Cuba y la continuación de la lucha “por la libertad en la isla”. “La lucha continúa. Viva Cuba libre”, dijo en sus últimos momentos el excomandante y líder del grupo opositor Cuba Independiente y Democrática a un grupo de disidentes de la isla.

“Fue un hombre cariñoso, humilde y sincero que amaba a Cuba con toda su alma”, apuntó sereno Huber Matos, nieto del único de los comandantes revolucionarios que se atrevió a plantar cara a Castro.

Por su parte, Rogelio Matos, hijo de Huber Matos, lo calificó de “gran padre”, un hombre “lleno de cariño y amor” que tuvo el “valor” la “dignidad” de enfrentarse a Castro antes que renunciar a sus principios éticos, pese a la “privilegiada” posición que ostentaba dentro de la cúpula revolucionaria.

En palabras de Rogelio Matos, su padre encarnaba “las ansias que tenía el pueblo cu­bano de hacer una revolución genuina, no lo que hicieron esta gente.”

Tiempos de batalla

Uno de los "barbudos". Huber Matos, con atuendo de combate a fines de los años '50, cuando la guerrilla de Sierra Maestra ­luchaba contra la dictadura de Fulgencio Batista en la isla.