Temas del día:

Michoacán, espejo del peor ejemplo

El gobierno de México se enfrenta a un monstruo que contribuyó a crear y alimentó. Las autodefensascon civiles armados remiten a los peores años de Colombia.

16 de enero de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, EFE y Télam
Michoacán, espejo del peor ejemplo
Militarizado. Apatzingán estaba ayer bajo fuerte custodia. Pese a ello, presuntos narcos quemaron una farmacia (AP).

Apatzingán (México). Los grupos de civiles armados que desafían la autoridad del go­bierno en el anárquico estado de Michoacán se aferraron ayer a sus armas, mientras las autoridades federales batallaban para controlar un monstruo que ayudaron a crear: milicias ciudadanas que surgieron entre los agricultores y recolectores de limones para combatir, según alegaron, a un cartel del narcotráfico. El secretario de Gobernación (ministro del Interior) Miguel Angel Osorio Chong instó el lunes a las autodefensas a abandonar las armas y volver a casa. Pero un nuevo acuerdo con estos grupos les dejó mantener su territorio y sus armas, incluyendo fusiles de asalto de alto calibre que bajo las leyes mejicanas sólo pueden ser utilizados por los militares.El hecho de que tuvieran esas armas derivó de la tolerancia, quizá incluso el estímulo, de un movimiento que se extendió por la llamada Tierra Caliente de Michoacán en los últimos meses. Los ciudadanos han desafiado el dominio de un cartel de las drogas con ideología seudorreligiosa que las propias autoridades no han sido capaces de arrancar de raíz."Lo que se generó fue un Fran­­kenstein. Se les salió de control", dijo Erubiel Tirado, especialista en las relaciones entre civiles y militares de la Universidad Iberoamericana, en lo que calificó como una estrategia esquizofrénica que permite a la población civil hacer el "trabajo sucio" del gobierno.El gobierno envió a sus fuerzas el lunes con la promesa de restaurar el orden, después de días de violentos enfrentamientos entre el cartel de los Caballeros Templarios y los grupos de autodefensa que avanzaban, pueblo por pueblo, hacia el centro agrícola de Apatzingán, considerado el bastión del grupo de narcotraficantes.Sin embargo, muchos residentes simplemente se encogían de hombros ante la exhibición de fuerza. Ellos han visto ir y venir a las fuerzas federales desde que el gobierno anterior de Felipe Calderón lanzó en 2006 una "guerra" contra los carteles en Michoacán que no logró desbancarlos.El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto no quiere repetir la estrategia de ataque frontal de su predecesor Calderón, la que se fue haciendo cada vez más sangrienta e impopular con el paso del tiempo.Peña Nieto, nombró ayer a Alfredo Castillo, un hombre de toda su confianza, como comisionado para la seguridad del estado de Michoacán.El ministro Osorio Chong hizo el anuncio en una conferencia de prensa en la capital mejicana en la que explicó que Castillo tendrá como tarea coor­dinar los esfuerzos para "res­tablecer las condiciones de seguridad y desarrollo" de Michoacán. Castillo encabezaba la Procuraduría Federal del Consumidor desde mayo de 2013, cuando sustituyó a Humberto Benítez después de que este fuera destituido por un escándalo desatado por su hija que afectó la imagen de esa institución.

Muestra de poder

Mientras tanto, dos supuestos miembros de los Caballeros Templarios incendiaron ayer una farmacia en Apatzingán, en un claro desafío a los grupos de autodefensa y a las fuerzas federales que esta semana asumieron la seguridad de la región por orden del gobierno. El incendio no dejó víctimas, ya que los atacantes permitieron la salida de los cinco empleados y 
un bebé que se encontraban en el lugar, antes de rociar con combustible las instalaciones y prenderles fuego, informaron fuentes de Protección Civil.

Según la prensa local, ayer era el primer día en que la farmacia abría sus puertas tras la orden girada desde la semana pasada por los Caballeros Templarios de no permitir la operación de ningún negocio en la ciudad. El comercio está ubicado a dos cuadras de la alcaldía de Apatzingán, donde anteayer las fuerzas federales relevaron a todos los integrantes de la policía para hacerse cargo de la seguridad.

Estanislao Beltrán, uno 
de los líderes de los grupos de autodefensa, cuestionó la ca­pacidad de los militares para garantizar la seguridad tras 
el incendio.

“Apatzingán prácticamente está sitiado y pese ello los miembros del crimen organizado están incendiando negocios”, declaró a la emisora MVS el dirigente, quien el martes participó de una reunión con las autoridades estatales y federales.

EE.UU. dejó entrever su preocupación

¿Asistencia? Estados Unidos mostró ayer preocupación por la ola de violencia desatada en Michoacán, por los choques entre grupos de autodefensa y carteles del narcotráfico, aunque advirtió que aún no prevé dar asistencia al gobierno de México.

Temores. “Es extremadamente preocupante, sobre todo en un lugar como Michoacán, donde el narcotráfico y el crimen ­organizado han existido con fuerza tanto tiempo”, dijo una funcionaria del Departamento de Estado.