Medvedev advirtió sobre una nueva carrera armamentista
El presidente ruso dijo que ése será el escenario si no se logra un escudo antimisiles con EE.UU. y Europa.
Moscú. En su discurso sobre el estado de la nación pronunciado ayer ante parlamentarios y altos funcionarios, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, advirtió que hay que llegar a un acuerdo para crear un escudo nuclear conjunto con Occidente, porque de lo contrario se desatará una costosa carrera de armamentos. Medvedev lo tiene claro: "En los próximos 10 años estaremos enfrentados a la siguiente disyuntiva: o nos ponemos de acuerdo sobre la defensa antimisiles y creamos conjuntamente un mecanismo real de colaboración o, si no logramos un acuerdo constructivo, comenzará una nueva espiral en la carrera armamentista. Y entonces tendremos que instalar nuevos medios de ataque".Señaló que la segunda variante "será muy dura" desde el punto de vista económico.A pesar de las dificultades que hay para la creación de un escudo nuclear conjunto con Europa y Estados Unidos, Medvedev afirmó que después de las conversaciones mantenidas en Lisboa durante la cumbre Rusia-Otan, está "moderadamente optimista" en esta materia.En otras palabras, considera que hay perspectivas relativamente buenas de evitar la carrera armamentista.Una reunión cumbre de la Otan este mes propuso un plan de defensa misilística e invitó a Rusia a participar. Quedan interrogantes sobre un posible comando conjunto para dicho sistema.El presidente ruso ya avaló la propuesta de la Otan, y expertos de ambas partes se reunirán antes de fin de año para considerar vincular los sistemas de la Otan y de Rusia para suministrar un escudo defensivo contra proyectiles de naciones rebeldes. En julio de 2011 deben presentar un informe. Otras cuestiones. Gran parte del discurso de Medvedev se centró en temas sociales y económicos, con comentarios sobre reformas políticas y lucha contra la corrupción. Instó a los legisladores a dar prioridad al mejoramiento de la vida de los niños y propuso dar tierras gratuitas a familias con tres o más hijos. El estímulo a las familias numerosas refleja preocupaciones sobre la declinación demográfica que experimenta la Rusia postsoviética.Debido a la alta mortalidad y menos nacimientos, la población rusa tiene siete millones menos de habitantes que en su máximo nivel de 1991. Sin embargo, el país registró un breve aumento de población el año pasado a 141,8 millones."Los 26 millones de niños y adolescentes que viven en nuestro país deberían desarrollarse plenamente, crecer saludables y felices y hacerse ciudadanos adecuados: esta es la máxima prioridad", dijo Medvedev.

