Maduro acusó a Uribe y a la derecha de querer asesinarlo
El presidente venezolano aseguró que se prepara un "golpe de Estado por capítulos". El líder opositor Capriles pidió un referéndum revocatorio de todos los legisladores.
Caracas. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció ayer planes de magnicidio contra su persona promovidos por el exmandatario colombiano Álvaro Uribe, y acusó a la derecha local de orquestar un "golpe de Estado por capítulos", mientras que el líder opositor Henrique Capriles pidió un referéndum revocatorio de todos los legisladores. "Uribe está detrás de un plan para asesinarme. Uribe es un asesino. Ya tengo elementos suficientes (para demostrar) que está conspirando y hay sectores de la derecha venezolana en comunicación con él para eso", afirmó Maduro. El mandatario dijo que las presuntas acciones que planea Uribe desde Bogotá están relacionadas con los planes de la oposición, que dirigen desde "Miami y Estados Unidos" los exfuncionarios Roger Noriega y Otto Reich. Según Maduro, la oposición planea desestabilizar Venezuela, derrocarlo o eliminarlo físicamente. "Qué cosa tiene la burguesía y la derecha, sólo porque un hijo de (Hugo) Chávez, un obrero derrotó al burgués llorón; entonces ahora quieren desconocer todo el proceso electoral", afirmó el mandatario. Maduro formuló estas apreciaciones durante una asamblea de trabajadores del Metro de Caracas, como parte de las actividades del "gobierno de calle" que realizó por el céntrico estado Miranda, que administra el líder opositor Capriles. Maduro dijo que la oposición propone con "mentiras, manipulación, inconsistencia total" la impugnación de las elecciones presidenciales. Nueva estrategia. Por su parte, Capriles aseguró ayer que cada día cobra "más fuerza" la posibilidad de activar un referéndum revocatorio para adelantar las elecciones en el Poder Legislativo, y rechazó los incidentes de esta semana en el Parlamento porque "hizo sentir vergüenza" a todos. "Les aseguro que si se convocara a un referéndum para preguntarle a nuestro pueblo si quiere que haya una renovación en la Asamblea Nacional (AN), me atrevo a decirles que votaría 80 o 90 por ciento del país para que se adelantaran las elecciones y tener una nueva Asamblea", afirmó Capriles. Estas declaraciones fueron formuladas durante un acto de desagravio a los diputados opositores, que fueron agredidos el martes en el plenario de la AN, al igual que otros legisladores oficialistas. El líder opositor, que el jueves impugnó las elecciones del 14 de abril, indicó que la AN "es la casa del debate, no es un ring de boxeo"."Este poder legislativo, eso que vimos allí, nos hicieron sentir vergüenza a los venezolanos, pero no sólo vergüenza entre nosotros mismos, sino además la imagen que proyectamos al mundo", afirmó.La Constitución venezolana prevé la posibilidad de revocar el mandato de todos los cargos públicos una vez transcurrido la mitad del período para el cual fueron elegidos.La actual AN fue elegida en septiembre de 2010 y tomó posesión en enero de 2011 por un periodo de cinco años.Venezuela se encuentra sumida en una crisis política desde las elecciones del 14 de abril, ganadas por Maduro por estrecho margen de menos de dos puntos porcentuales.Ante estos resultados, Capriles primero pidió auditarlos en un cien por ciento, pero ante la decisión del Consejo Nacional Electoral de revisar sin comprobar los cuadernos de votación, optó por impugnar.

