Los "milagros" de Nepal: rescatan a dos jóvenes y a un bebé entre los escombros
El bebé tendría unos cuatro meses de vida y estuvo 22 horas entre los escombros. Dos jóvenes fueron rescatados, uno de ellos pasó 5 días bajo los escombros.
Un bebé de unos cuatro meses de vida fue rescatada entre los escombros luego de permanecer unas 20 horas enterrada, tras el trágico terremoto que desde el sábado lleva cobrado unas 5.000 vidas.
[video:https://www.youtube.com/watch?v=6KN85T0ZgnE]
El domingo, el equipo de rescate nepalés pasó por la zona del edificio destruido y no notaron la presencia del pequeño. Sin embargo, cuando se estaban yendo, escucharon un llanto infantil y retornaron al encuentro del bebé, según reportó el medio Katmandú Today.

Otros “milagros”
Un joven nepalí fue rescatado tras permanecer 82 horas atrapado bajo los escombros de un edificio en Katmandú derrumbado por el terremoto.
[video:https://www.youtube.com/watch?v=x48QziYWuIg&feature=youtu.be]
Rishi Khanal, de 28 años, fue rescatado por un equipo francés y la Policía nepalí, que trabajaron durante 10 horas para liberar al joven, quien no podía salir de entre los restos de la edificación porque una viga le mantenía atrapada una pierna, informó hoy el diario local Nepali Times.
Otro joven más
Cientos de personas esperaban el jueves en la capital para abordar colectivos gratuitos que los llevarán de regreso a sus localidades natales por el miedo a las continuas réplicas. En otro día sombrío, el país devastado por el sismo recibió una rara buena noticia - un adolescente fue rescatado tras pasar cinco días enterrado bajo los escombros.
Una multitud estalló en vítores cuando el joven de 18 años, identificado por la policía como Pemba Tamang, fue rescatado de entre los restos, cubierto de polvo, y trasladado en una camilla. Había estado atrapado entre dos plantas de un edificio de siete alturas que se derrumbó en Katmandú.
Rescatistas nepalíes, apoyados por un equipo estadounidense de respuesta a desastres, trabajaron durante horas para liberarlo. L.B. Basnet, el policía que se arrastró por un hueco entre los escombros para llegar a Tamang, dijo que el joven respondía sorprendentemente bien.
KATMANDÚ. Huyen miles de personas

"Me dio las gracias cuando me acerqué a él", contó. "Me dijo su nombre, su dirección y yo le di algo de agua. Le aseguré que estábamos cerca de él".
Para cuando salió a la superficie, con el rostro cubierto de polvo, el personal médico le había colocado ya una vía en el brazo, así como un collarín azul en el cuello. El joven parecía aturdido, y parpadeó al verse bajo la luz del sol mientras los operarios se daban prisa para sacarlo del lugar.

