Los “indignados” desafían a la Policía en Madrid
Realizaron una marcha hasta la Puerta del Sol y hubo nuevos incidentes con la Policía, que mantiene cercada la plaza.
Miles de "indignados" permanecían reunidos esta noche en torno a los diferentes accesos de la madrileña Puerta del Sol desafiando el cerco de la policía, que tiene órdenes de evitar que los manifestantes vuelvan a "tomar" este lugar público para convertirlo en un símbolo permanente de lucha.
Por segundo día consecutivo, los indignados intentaron reconquistar el "Kilómetro cero" de Madrid, de donde el domingo por la madrugada fue desalojado un último grupo de este movimiento que acampaba allí y en el Paseo del Prado de Madrid, en su mayoría llegados a la capital desde distintos puntos del país.
El Movimiento 15-M, por la fecha en que irrumpió la protesta, había convocado para esta noche una marcha desde Atocha hasta la Puerta del Sol con la intención de expresar su rechazo a la decisión de las autoridades españolas de impedir que vuelvan a ocupar el emblemático lugar del que fueron desalojados e intentar reconquistarlo.
La manifestación partió puntual y se desarrolló de forma pacífica provocando caos en el tráfico, pero al llegar al destino final se vivieron momentos de tensión con la policía.
"De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste", coreaban mientras marchaban por las calles de la capital.
"No es la crisis, es el sistema", o "La huelga general es lo que necesitamos ya", eran otros de los muchos lemas que se escucharon al paso del movimiento.
En la calle Preciados hubo choques cuerpo a cuerpo entre los manifestantes, que intentaron desbordar el cordón policial, y los agentes, mientras en otros puntos se mantuvo una calma relativa debido a la presencia de vallas que separaban a unos de otros.
"No nos vamos", coreaban unas 1.500 personas que pasada la medianoche parecían no tener otra intención que resistir allí hasta altas horas de la madrugada.
También se escuchaban gritos contra los bancos y los políticos, a los que los indignados señalan como responsables de la crisis económica y financiera, y de repudio a la visita del Papa a Madrid, que parece haber sido uno de los motivos para que las autoridades decidieran desalojar a los indignados de Sol.
En paralelo, en otros puntos del país, como Barcelona, Valencia y Palma también se celebraron asambleas y protestas en solidaridad con los madrileños y contra de la decisión de las autoridades de desalojar en la víspera a los indignados madrileños.
Esta misma mañana, mientras se planeaba la reconquista de Sol, la policía local sacó de la turística Plaza Mayor a una veintena de indignados que pasaron allí la noche.
Pero la presencia de las fuerzas de seguridad desde ayer en la Puerta del Sol, lejos de apaciguar a los manifestantes, funcionó como un imán y avivó la llama de esta protesta social que parece volver a tomar un fuerte impulso cada vez que es desafiado.
La Puerta del Sol y el Paseo del Prado fueron hasta el domingo los únicos puntos en los que los indignados mantenían campamentos de protesta.

