Temas del día:

Líderes árabes muestran su apoyo a la transición tunecina

A un año de la caída de Ben Alí, Túnez festejó con grandes marchas en las calles. Mandatarios de países de la región alabaron la revolución pacífica.

15 de enero de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencia EFE
Líderes árabes muestran su apoyo a la transición tunecina
Cambios. Entre tantos pedidos, una tunecina exige justicia social en la principal avenida de la capital (AP).

Túnez. Los jefes de Estado de Qatar, Argelia, Mauritania y Libia expresaron ayer en Túnez el apoyo a la transición democrática tunecina y alabaron "la revolución pacífica" que estalló en este pequeño país en diciembre de 2011 y que calificaron de un modelo para el mundo. En coincidencia con la conmemoración oficial del primer aniversario de la huida del presidente Zine el Abidine Ben Ali, forzada por una rebelión popular, el mandatario argelino, Abdelaziz Buteflika, alabó en un discurso "la forma pacífica con que el pueblo tunecino conquistó su libertad y abrió una nueva página de su historia".El jefe de Estado de Argelia, único país del norte de África donde las consecuencias de las rebeliones árabes apenas se hicieron notar, destacó que la revolución tunecina fue llevada a cabo por los propios tunecinos, sin injerencia externa.Además de aplaudir el éxito de la rebelión popular, Buteflika advirtió sobre el difícil reto al que se enfrentan los tunecinos: "La creación de una Constitución, que deberá reflejar las aspiraciones de todas las regiones del país y garantizar la primacía de la ley y su aplicación a todos por igual".Asimismo, ante el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, Musta Abdul Jalil; el presidente de Mauritania, Mohamed Ould Abdelaziz; las autoridades tunecinas y el ministro de Exteriores marroquí, Buteflika hizo un llamado a proseguir las atascadas negociaciones sobre la Unión del Magreb Árabe.El presidente del CNT aprovechó para agradecer "el alto nivel de solidaridad que los tunecinos mostraron a los libios en los momentos duros de la revolución" en Libia, que estalló el 17 de febrero y se prolongó hasta el 20 de octubre. En este sentido, subrayó que dicho apoyo "se verá recompensado" con el refuerzo de las relaciones.En sus comparecencias, las máximas autoridades tunecinas insistieron en que la "Revolución de la Dignidad y la Libertad acabó con un régimen basado en la tiranía, la corrupción y el poder personal"."Tras derrocar al tirano (Ben Alí) el pueblo quiere ahora que se instaure una justicia independiente, no al servicio de una persona o de un partido, que se consolide la democracia, que se impida una regresión al pasado y que se estrechen los lazos para construir un Magreb árabe unificado", declaró el jefe de Estado, Moncef Marzuki. Distintas corrientes. Los discursos fueron precedidos por una multitudinaria marcha y numerosas concentraciones que confluyeron en la avenida Burguiba, corazón de la capital. Por un lado, seguidores del partido islamista en el poder, Al Nahda, los rigoristas religiosos del Hizb Atahrir y seguidores de la corriente salafí vestidos con ropas tradicionales lanzaron lemas religiosos y dieron la bienvenida al emir de Qatar.Por otro, simpatizantes del marxista Partido Nacional Patriótico y leninistas del Partido de los Obreros Comunistas Tunecinos gritaban contra la presencia del emir, a quien acusan de apoyar a los más religiosos, y mostraban su rechazo a la llegada al poder del Islam político, con consignas como: "Ni califato ni Qatar, libertad, libertad".Asimismo, en la avenida confluyeron familiares de las víctimas en las revueltas, que exigen a Arabia Saudita la expatriación de Ben Ali y su mujer.Hoy hace un año que Ben Ali, acosado por unas protestas incontenibles y tras ser abandonado por el ejército, huyó en un avión junto a su esposa Leila Trabelsi a Arabia Saudita, donde reside desde entonces.