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Líder socialista se ofrece al rey Felipe VI para intentar formar un gobierno en España

"Le he traslado al rey que si Rajoy renuncia a su obligación, el Partido Socialista está dispuesto a dar un paso al frente e intentar formar gobierno", afirmó Pedro Sánchez, del PSOE. 

02 de febrero de 2016 a las 04:57 p. m.
Agencia Télam
Líder socialista se ofrece al rey Felipe VI para intentar formar un gobierno en España
SÁNCHEZ. Tiempoa trás (AP/Armando Franca/Archivo).

El líder del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, se ofreció hoy al rey Felipe VI para "intentar formar gobierno" y superar la situación de bloqueo político en la que se encuentra España desde hace más de cuarenta días.

"Le he traslado al rey que si Rajoy renuncia a su obligación, el Partido Socialista está dispuesto a dar un paso al frente e intentar formar gobierno", afirmó Sánchez en conferencia de prensa en el Congreso de Diputados tras haber mantenido una audiencia con el Jefe de Estado en el Palacio de La Zarzuela.

"Nos hemos ofrecido para desbloquear esta situación. Será Rajoy quien despeje la incógnita", añadió.

El rey Felipe VI deberá decidir en las próximas horas entre proponer como candidato a la presidencia del gobierno de España a Sánchez, volver a ofrecer el encargo al conservador Mariano Rajoy o dar un margen para que los partidos políticos negocien con la esperanza de que lleguen a un acuerdo para poner fin al escenario de ingobernabilidad.

Tras recibir a Sánchez, esta tarde el rey cerrará con Rajoy la segunda ronda de contactos que mantiene con los partidos políticos españoles con bancas en el Parlamento en busca de un candidato con capacidad de formar gobierno a 43 días de las elecciones generales, en las que el conservador Partido Popular (PP) venció pero sin una mayoría suficiente para mantenerse solo en el poder.

Al término de la primera ronda de conversaciones, Rajoy, líder del PP, rechazó el ofrecimiento del rey de presentar su candidatura a votación pero sin retirarse de la carrera a La Moncloa, en una decisión inédita que atribuyó a su falta de apoyos y que trasladó la presión a Sánchez, quien tampoco cuenta con el respaldo para formar un gobierno alternativo.

Desde el PSOE consideraron que la decisión de Rajoy era irresponsable y que debía ser él quien se sometiera primero a votación y que recién después ellos tomarían el relevo.

"Siempre dijimos que la democracia no tiene atajos y consiste en respetar tiempos y procedimientos, y que era el momento del Partido Popular y el señor Rajoy", reiteró Sánchez.

No obstante, el dirigente socialista remarcó que Rajoy y el PP "renunciaron a dialogar y negociar con el resto de fuerzas políticas" y al declinar la primera oferta del rey en un "ejercicio de escapismo político", situaron a las instituciones en un bloqueo".

Por eso, el PSOE "dará un paso al frente", remarcó. Si el "no" de Rajoy se confirma, todo apunta a que Felipe VI encargará a Sánchez la difícil misión de formar gobierno, aunque también podría aplazar su decisión y dar un margen de tiempo a los partidos para sentarse a negociar una propuesta y candidatura a la presidencia del gobierno que cuente con los apoyos necesarios.

Sánchez manifestó en reiteradas ocasiones que su intención es formar un "gobierno progresista" alternativo al PP tendiendo la mano tanto a la izquierda como a la derecha, es decir a los partidos emergentes Podemos y Ciudadanos, tercera y cuarta fuerza política respectivamente.

Sin embargo, el veto de Podemos a un acuerdo de gobierno que incluya a Ciudadanos y viceversa convierte en imposibles las aspiraciones del líder del PSOE. Además, ninguna de las dos fuerzas está dispuesta a facilitar con su abstención que el PSOE gobierne con apoyo de la otra.

La única diferencia es que el líder izquierdista Pablo Iglesias se niega a facilitar un gobierno socialista en minoría mientras el liberal Albert Rivera se muestra dispuesto a hacerlo.

"Vamos a hablar con todas las formaciones políticas. Creo que frente a lo que hemos sufrido con la mayoría absoluta del PP, no podemos responder con otro frente, tenemos que hacer un gobierno transversal, reformista, esa es la voluntad del Partido Socialista", subrayó hoy Sánchez. El dirigente socialista no excluye al PP, pero reiteró que "no será presidente a cualquier precio" y, por lo tanto, "no buscará "el apoyo de los independentistas".

Desde las elecciones, el líder socialista tiene sobre la mesa la opción de pactar con Podemos, pero Iglesias reclama como condición a su apoyo la celebración de un referéndum vinculante para Cataluña, que el PSOE rechaza por considerarlo ilegal y porque amenaza la unidad de España que el socialismo defiende.

Ayer, Iglesias volvió a ofrecer a Sánchez negociar la formación de gobierno de coalición entre Podemos y el PSOE, una opción que los líderes territoriales socialistas no ven con buenos ojos.

Incluso si la cuestión del referéndum quedara en segundo plano o se aplazara una decisión para más adelante, la investidura de Sánchez necesitaría del respaldo de los nacionalistas vascos y al menos la abstención de los independentistas catalanes, quienes dicen que no facilitarán un gobierno que no respete el "derecho de autodeterminación" de Cataluña.

La Constitución española establece que el monarca es quien debe designar un candidato a la presidencia del gobierno, pero no dice nada sobre los plazos, más allá de que si en dos meses de que se produce la primera votación de investidura no hay acuerdo, se convocarán nuevas elecciones. Sánchez dijo que se siente "fuerte" para emprender la difícil tarea de formar gobierno si así se lo solicita el rey, y que el PSOE ya demostró "capacidad de diálogo y negociación".

"Los españoles no entenderían que no nos pongamos de acuerdo para un gobierno de cambio. Las elecciones no son una solución, sino que nos dejemos de vetos, de hablar de sillones, y ponernos de acuerdo en el para qué queremos gobernar", zanjó.