Libia: Fidel Castro elogia a Chávez por su "valiente esfuerzo"
El líder cubano destacó la búsqueda de una "solución para Libia sin la intervención de la Otan".
"Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Irak", escribe Castro en la segunda parte de un nuevo artículo dedicado a Libia, publicado por los medios de comunicación cubanos.Bajo el título \'La guerra inevitable de la Otan\', Fidel Castro expresa su oposición "al cinismo y a las mentiras con que ahora se quiere justificar la invasión y ocupación de Libia".Castro denuncia que las armas y los equipos "sofisticados de represión" que posee Libia fueron suministrados por Estados Unidos y Gran Bretaña entre otras potencias.El líder cubano también destaca que las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados de la Otan con Libia en los últimos años eran "excelentes", antes de que surgiera la rebelión en Egipto y Túnez, porque este país era "una fuente segura de abastecimiento de petróleo de alta calidad" y se abrió a la inversión extranjera en este sector estratégico."Como es lógico, Aznar se deshizo en elogios a Gaddafi y tras él Blair, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, y hasta mi amigo el Rey de España, desfilaron ante la burlona mirada del líder libio. Estaban felices", escribe Fidel Castro.Añade a continuación que su intención no es burlarse: "me pregunto simplemente por qué quieren ahora invadir Libia y llevar a Gaddafi a la Corte Penal Internacional en La Haya".También recuerda Castro en su artículo sus visitas a Libia y a Gadafi en 1977 y la última en 2001. Al margen del conflicto libio, Fidel Castro cree que "otro gran riesgo" se cierne sobre los pueblos árabes "porque no se resignan a seguir siendo víctimas del saqueo y la opresión"."La Revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la Otan, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada, por tanto, a ser más profunda que la que en 1789 se desató en Europa con la toma de la Bastilla", en opinión de Castro.

