Las fuerzas leales a Kadhafi contraatacan
Los enfrentamientos dejaron al menos 37 muertos. El hijo del líder libio habla de reformas.
Trípoli. El régimen de Muamar Kadhafi contraatacó ayer a sus opositores al lanzar una intensa ofensiva en la ciudad más cercana a Trípoli en poder de los rebeldes y una operación en la capital, con gases lacrimógenos y disparos, para acallar las nuevas protestas. Al menos 37 personas murieron en los enfrentamientos y en una explosión dentro de un depósito de municiones en el oriente de Libia, controlado por los insurgentes.El derrame de sangre representó una intensificación en los esfuerzos de ambos bandos por romper el estancamiento tenso que se vive en Libia desde hace casi tres semanas. Esta crisis ya dura más que la revuelta en Egipto.Hasta ahora, Kadhafi tuvo poco éxito para recuperar territorio. Varias ciudades rebeldes repelieron los ataques y la mitad oriental del país estaría bajo el control rebelde. Pero las fuerzas de oposición parecen incapaces de avanzar hacia zonas que apoyan a Kadhafi.El ataque sobre la ciudad rebelde de Zauiya, 50 kilómetros al oeste de Trípoli, sería el más intenso lanzado por las fuerzas oficialistas.En tanto, en Trípoli, bastión más importante de Kadhafi, sus fuerzas desataron una campaña de terror para garantizar que los manifestantes no alcancen un número considerable. La visión del régimen. Pese a toda esta ola de violencia, Seif al Islam Kadhafi, hijo del líder libio, aseguró que el país superará la crisis actual y surgirá como una nueva nación con nuevas leyes y reformas políticas que garantizarán un sistema democrático. "Tenemos sólo una dirección: ir para adelante. Más libertad, más democracia, tenemos que reformar desde la A hasta la Z", afirmó en una entrevista difundida por la cadena qatarí Al Jazeera.Seif al Islam, la figura que el régimen usa para contrarrestar lo que considera una campaña en su contra, dijo que desde hace 10 años habla de aumentar los canales democráticos.Mientras tanto, Interpol alertó ayer a las policías del mundo sobre las medidas internacionales adoptadas contra Kadhafi y otras 15 personas, entre miembros de su familia y allegados.La organización policial envió este aviso, que denomina "alerta naranja", a sus 188 países miembros para facilitar la aplicación de las sanciones de la ONU y colaborar con la investigación que puso en marcha la Corte Penal Internacional.La orden contra esas 16 personas fue emitida por haber "participado en ataques planeados contra la población civil, incluidos bombardeos aéreos".

