Las filtraciones enmudecen a Washington
El gobierno de EE.UU. guardó silencio ante los casi 400 mil documentos que reveló el portal Wikileaks. Los informes indican que las fuerzas norteamericanas no denunciaron torturas.
Washington. La Casa Blanca guardó ayer silencio ante la filtración de documentos de Wikileaks sobre la guerra de Irak, en medio de llamados internacionales para que Estados Unidos explique por qué hizo la vista gorda ante las torturas sistemáticas en ese país asiático. La organización divulgó el viernes los informes de campo redactados por soldados estadounidenses entre 2004 y 2009.Los medios que tuvieron acceso por adelantado a los 391 mil documentos ( The Guardian , The New York Times , Al Jazeera , Der Spiegel y Le Monde ) concluyeron que Estados Unidos ignoró la mayoría de las denuncias de torturas, abusos e incluso posibles asesinatos de cientos de prisioneros por parte de fuerzas iraquíes.El diario The New York Times señaló que ignorar los abusos equivale a "indiferencia institucional".El periódico mencionó que la situación es muy significativa, dado que el plan de retirada de las tropas estadounidenses de Irak se asentó en el traspaso de las funciones de seguridad a la policía y el ejército del país.El relator de la ONU sobre la tortura, Manfred Nowak, y la organización de derechos humanos Amnistía Internacional instaron ayer al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a abrir una investigación sobre la participación de fuerzas estadounidenses en abusos de los derechos humanos en Irak.Nowak dijo a la BBC que la Casa Blanca tiene la obligación moral y legal de investigar los casos creíbles de complicidad de sus soldados en torturas.Insistió en que, de ser auténticos, los documentos reflejan claras violaciones de la Convención de Naciones Unidas contra la tortura. "Según la Convención, existe la obligación por parte de los estados de criminalizar cualquier forma de tortura (...) y por supuesto la de investigar cualquier caso, llevar a los culpables ante la Justicia y también ofrecer a las víctimas el derecho a una adecuada compensación", explicó Nowak.Amnistía Internacional indicó en un comunicado que, al igual que el resto de los gobiernos, Estados Unidos "tiene la obligación bajo el derecho internacional de asegurar que sus fuerzas no usan la tortura y que las personas detenidas por fuerzas estadounidenses no son entregadas a autoridades que puedan torturarlas". Bajo presión. Desde Londres, el fundador de Wikileaks, Julian Assange, afirmó que los documentos muestran "la verdad" sobre la guerra de Irak. "Esperamos corregir parte del ataque a la verdad que ocurrió antes de la guerra, durante la guerra y que continúa desde que ésta terminó de manera oficial" a fines de agosto con el fin de las operaciones de combate de Estados Unidos en ese país, afirmó Assange.A su vez, denunció las presiones de Estados Unidos sobre su organización y se refirió a la exigencia del Pentágono de que se destruyan los documentos sobre la guerra de Irak en su poder."Bajo el presidente (Barack) Obama hubo más procesamientos por filtraciones que bajo todos los gobiernos anteriores de ese país juntos", expresó.La Casa Blanca, mientras tanto, ayer guardó silencio. El viernes, el Pentágono había condenado las filtraciones al señalar que "no hay nada que pueda indicar la existencia de crímenes de guerra", pero sí aparecen "300 nombres de iraquíes en posible peligro" por lo que "el país es más vulnerable ahora".Antes, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, había condenado "en los términos más claros posibles" cualquier filtración de documentos que "ponga en peligro vidas estadounidenses o de sus aliados".En la misma línea, el gobierno británico condenó la difusión de los documentos que, dijo, "puede representar un riesgo para la vida de las tropas".Sin embargo, Wikileaks dijo que los documentos fueron editados para ocultar nombres y "no contienen información perjudicial para los individuos".Esos documentos representan la mayor filtración de información secreta de la historia de Estados Unidos, y sugieren que la cifra de iraquíes muertos tras la invasión de 2003 es muy superior a lo reconocido.Incluyen muertes desconocidas o no reconocidas hasta el presente, que según el grupo independiente sumarían no menos de 15 mil.

