La violencia y el pánico se apoderan de Río de Janeiro
Operativos policiales dejaron 21 muertos desde el domingo. Fueron incendiados 29 vehículos y hubo una amenaza de bomba.
Río de Janeiro. La policía militar brasileña contabilizó ayer 21 muertos y 153 detenidos en operativos contra bandas armadas emprendidas desde el domingo en Río de Janeiro, y anunció que hoy intensificará sus acciones. Además, la Marina le dará apoyo logístico. Ayer fue la jornada más sangrienta desde que se desató la violencia: se registraron 13 muertos entre supuestos integrantes de las bandas de narcotraficantes que se esconden en las favelas, según el balance que ofreció el coronel Henrique de Lima Castro, director de comunicación de la policía militar.Los operativos policiales se concentraron en 27 barrios pobres del área metropolitana de Río de Janeiro, entre ellos algunos de los considerados como los más peligrosos de la segunda mayor ciudad de Brasil.En los últimos cuatro días de incidentes y acciones policiales fueron incendiados 29 vehículos, entre ellos un vehículo blindado de las fuerzas especiales que fue atacado ayer con bombas Molotov."Las cosas no se resolverán de un día para el otro", afirmó Lima Castro. "Permaneceremos el tiempo que sea necesario", resaltó.Ayer, delincuentes armados con rifles de asalto y granadas usaron autos como barricadas para cerrar importantes avenidas y robarles a las personas atrapadas en el tráfico. Testigos contaron que los hombres armados caminaban entre la fila de autos, sacaban a sus ocupantes y les quitaban sus pertenencias.Las autoridades atribuyen la violencia a órdenes de líderes de facciones de narcotraficantes que toman represalias por la extensión de los planes de seguridad y pacificación de favelas, con desalojo de criminales y la instalación de Unidades de Pacificación Policial (UPP).En los últimos dos años, 13 favelas fueron objeto de operativos de pacificación. El gobierno planea liberar 40 de las más de mil que hay en Río para el Mundial de Fútbol 2014. Además, la ciudad será sede de los Juegos Olímpicos en 2016. Cuestión territorial. La violencia hostiga la ciudad desde hace décadas, pero casi siempre se concentró en las favelas de las colinas de la ciudad. Ahora, sin embargo, los actos de violencia se están extendiendo a barrios de clase media y alta, lo que causa temor de que la policía esté perdiendo el control de la ciudad. "Lo preocupante es que ahora se nos está acercando. Antes, la violencia siempre estaba lejos (...) Los delincuentes descubrieron el poder que tienen y quieren mostrarlo", dijo Olga Silveira, residente de Ipanema.En ese barrio, las autoridades se enteraron de una amenaza de bomba por la mañana. El tránsito fue suspendido en algunas calles, lo que causó un caos en el transporte. Cuando la unidad antiexplosivos detonó una carga en el tope de la caja para mirar adentro, descubrió que estaba vacía.El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, admitió por primera vez que los ataques son coordinados por el narcotráfico y el martes habló del tema con el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.Ayer, Cabral pidió ayuda a la Marina brasileña para contener la violencia. El gobernador aseguró que recibió un fax del ministro de Defensa, Nelson Jobim, en el que le garantiza apoyo logístico.En tanto, el secretario de Seguridad de Río de Janeiro, Mariano Beltrame, anunció que se redoblarán las acciones y ordenó que ocho jefes de organizaciones criminales sean transferidos a un presidio de la región amazónica.

