La verdadera campaña de Brasil comienza en la TV
La candidata de Lula, Dilma Rousseff, aventaja por ocho puntos a José Serra, del PSDB, en sondeos de intención de voto. Los espacios tendrán desde hoy una incidencia clave.
Río de Janeiro. La campaña para las elecciones de octubre próximo en Brasil comienza hoy con su fase decisiva, con el inicio de la propaganda en radio y televisión, que se abre con la oficialista Dilma Rousseff como favorita para suceder al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Las últimas encuestas le atribuyen a Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), una intención de voto del 41 por ciento, contra el 33 por ciento que obtendría el abanderado del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), José Serra.
En tercer lugar se sitúa la candidata del Partido Verde (PV), Marina Silva, con el respaldo de un 10 por ciento de los electores, lo que configura un escenario altamente polarizado entre Rousseff y Serra, quienes se han alternado en la preferencia de los votantes en los últimos meses, siempre según las encuestas.
Por las dimensiones del país, la televisión se considera el medio de difusión política por excelencia en Brasil y todos los analistas coinciden en que la etapa de la campaña que comenzará hoy será la que terminará de inclinar una balanza hasta ahora favorable a Rousseff.
El tiempo que cada candidato tendrá para sus mensajes gratuitos por televisión ha sido fijado en función de la representatividad que los partidos que los apoyan tienen en el Congreso, un apartado en el que la candidata oficialista también cuenta con ventaja.
La coalición de 10 partidos que encabeza el PT le garantizará a Rousseff un tiempo de 10 minutos y 38 segundos para sus programas, que al igual que los del resto de los candidatos serán emitidos dos veces cada martes, jueves y sábado.
Serra contará con siete minutos y 18 segundos y Marina Silva tendrá un minuto y 23 segundos, mientras que otros seis candidatos, en su mayoría perfectos desconocidos para la mayoría de los votantes y con una intención de voto menor al dos por ciento, sólo dispondrán de entre 55 y 62 segundos.
Según anunció el PT, la gran atracción de sus programas en televisión será, junto con Rousseff, el propio Lula, quien mantiene una popularidad cercana al 80 por ciento y se ha metido de lleno en la campaña de su ex jefa de Gabinete, a la que escogió a dedo como "sucesora".
Lula ya participó en varios mítines junto a Rousseff y el fin de semana difundió un video por Internet donde pidió a los brasileños que apoyen a su candidata, a fin de profundizar los avances que experimentó el país en lo social y lo económico. A partir de hoy, el presidente actuará como "presentador" de los espacios de Rousseff.
El PT adelantó que el primer programa de Rousseff la mostrará en un recorrido por una barriada popular de Río de Janeiro, en la que el gobierno ha desarrollado importantes obras de saneamiento e implantado vastos planes dirigidos a reforzar la seguridad.
En el caso de Serra, su primer programa intentará sensibilizar a los votantes en torno a la necesidad de mejoras en la salud pública, un área por la que tiene una clara obsesión.
Serra fue ministro de Salud de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) y es recordado como uno de los mejores gestores en esa área, por lo que apuesta a su oferta de ampliar y perfeccionar redes de atención pública.
Además de elegir a un nuevo presidente, los brasileños irán el 3 de octubre a las urnas para escoger a 27 gobernadores y 513 diputados, así como para renovar dos tercios del Senado.

