La última apuesta del rais
La presión de la comunidad internacional y una multitudinaria protesta en el centro de El Cairo obligaron a Hosni Mubarak a jugar su última carta Pedro Luque.
Una semana de caos en el país, la presión de la comunidad internacional y una multitudinaria protesta en el centro de El Cairo obligaron a Hosni Mubarak a jugar su última carta. Después de tres décadas de gobernar sin permitir ningún tipo de oposición seria, el rais anunció que no se presentará a las próximas elecciones, programadas para septiembre. Los miles y miles de egipcios que desde hace siete días claman por su renuncia se quedaron sin oír el mensaje que esperaban. A cambio, Mubarak prometió llevar adelante el proceso de transición.Esta es su última apuesta, una promesa de democratización con la que espera calmar los ánimos de un pueblo de 83 millones de habitantes hastiados de pobreza y contagiados de la sed revolucionaria que se desató en diciembre pasado en Túnez.El mensaje también intenta tranquilizar a la comunidad internacional, sobre todo a las potencias occidentales, obligadas a soltarle la mano a su mayor aliado en el mundo árabe.Mubarak ahora espera. Gran parte de los manifestantes puede dar crédito a sus palabras y declararse satisfechos. Entonces, las manifestaciones menguarían, la policía retomaría el control de las calles, los militares volverían a los cuarteles y el mundo lo felicitaría. El país volvería, poco a poco, a la normalidad, aunque todavía habría movilizaciones y enfrentamientos, como ocurre hoy en Túnez, donde el pueblo logró la huida de su mandatario.Sin embargo, es probable que ningún egipcio se mueva de las calles y plazas que lograron ocupar. Lo más factible es que no detengan su reclamo hasta que Mubarak haga las valijas.En su discurso, el rais hizo hincapié en que la fatalidad lo llevó a ocupar la presidencia en 1981, tras el magnicidio de su predecesor, Anwar el Sadat. "Nunca quise ocupar un cargo con tanta responsabilidad y poder", puntualizó en su mensaje. Dijo que no lo quiso, pero hace tres décadas que lo retiene.

