La puja política de Venezuela se instala otra vez en las calles
Una manifestación contra los jueces del TSJ, quienes suspendieron temporalmente a la Asamblea, terminó con enfrentamientos. Cambiando de ruta, los opositores quisieron entrar al Centro y se toparon con la Policía. Macri: Allí no hay democracia
Caracas. Una protesta convocada ayer por la oposición para repudiar lo que consideran un golpe de Estado del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y del Poder Judicial fue frenada por la Policía en Caracas, hecho que derivó en nuevos enfrentamientos.
Los manifestantes fueron interceptados en una autopista por la Guardia Nacional y por la Policía Nacional, que utilizaron perdigones y gases lacrimógenos para dispersar la marcha, que tenía como destino la sede de la Defensoría del Pueblo.
Hasta anoche no se habían registrado heridos, pero sí varios afectados por los gases.
La oposición tenía previsto realizar siete protestas de manera simultánea en distintos puntos de Caracas, para después confluir hacia la Asamblea Nacional, como una muestra de apoyo al Parlamento, luego de que la semana pasada el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) emitiera dos sentencias que limitaban sus competencias.
Sin embargo, el alcalde oficialista del Centro de la ciudad, Jorge Rodríguez, mantiene una suerte de prohibición contra las manifestaciones opositoras, por lo que los cuerpos policiales decidieron desplegar un amplio dispositivo para impedir las concentraciones en ese sector de la ciudad.
Ante esa situación, los integrantes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) decidieron reunirse en la autopista Francisco Fajardo, en el sector de Altamira, en el este de Caracas, y movilizarse hacia la Defensoría del Pueblo, para exigir al titular de este despacho, Tareck William Saab, proceder para iniciar la destitución de un grupo de magistrados involucrados en la redacción de las dos sentencias contra la AN.
Cabe recordar que la polémica surgió la semana pasada, cuando el TSJ emitió dos sentencias en las que quitaba las facultades legislativas al Parlamento y limitaba la inmunidad de los diputados.
La bancada opositora, que es mayoritaria en el Legislativo, y también una buena parte de la comunidad internacional consideraron estos fallos como violatorios del orden democrático. Posteriormente, el TSJ decidió dar marcha atrás en los puntos más controvertidos de la sentencia.
Tensión con los vecinos
La canciller de Colombia, María Ángela Holguín, salió a poner paños fríos a una situación diplomática generada por la usurpación de la milicia venezolana en territorio colombiano, al afirmar que su país no quiere ningún tipo de enfrentamientos y que va a evitar permanentemente el conflicto. “Lo que queremos es tener un diálogo de la mejor manera. Esperamos que Venezuela retome su curso y que pueda encontrar soluciones a la situación que tiene”, dijo Holguín en Montevideo, luego de reunirse con su par uruguayo, Rodolfo Nin Novoa.
Por su parte, el vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, dijo que a Maduro “se le fue la moto” al fustigar al canciller uruguayo, pero también criticó a su compatriota, Luis Almagro, en la OEA. “Uruguay no está ni aceptando esta acusación de Maduro ni está en la estrategia de Almagro, que no entendemos, no compartimos y que perdió el equilibrio de ecuanimidad que debe tener un secretario de la OEA”, dijo Sendic.
Chile daría asilo a dirigente opositor. Sería para Roberto Enríquez, líder del Partido Social Cristiano.El canciller chileno, Heraldo Muñoz, prometió dar asilo político al dirigente opositor venezolano Roberto Enríquez, refugiado en la embajada de Chile en Caracas.

