La oposición siria pierde a su líder y desnuda grietas internas
Renunció Mouaz al Jatib, clérigo influyente que presidía la Coalición Nacional Opositora. Líder militar no reconoce, a su vez, al “premier” interino.
Beirut. La oposición siria respaldada por los países occidentales quedó ayer sumida en el caos, al renunciar su presidente y al declarar su jefe militar que se negaba a reconocer a un primer ministro elegido recientemente para encabezar un gobierno interino. El caos reinante en la Coalición Nacional Opositora conspira contra su intento de unificar las fuerzas que combaten al presidente Bachar al Assad. Al mismo tiempo, afectaría el apoyo de Estados Unidos y otras potencias, las que esperaban que la Coalición surgiera como un organismo capaz de canalizar la ayuda a los grupos rebeldes y socavara a los extremistas islámicos que dominan el combate en los frentes cruciales de la guerra civil.Mientras fallaba la conducción política, rebeldes en Siria mantenían su ofensiva en una provincia del sur lindante con Jordania. En su inesperada renuncia, el presidente de la Coalición, Mouaz al Jatib, expresó su malestar tanto con la comunidad internacional como la oposición misma. Al Jatib, clérigo respetado que conducía la coalición desde que fue creada en 2012, dijo en su página de Facebook que cumplía su promesa de renunciar si se cruzaban ciertas "líneas rojas", que no definió."Cumplo hoy mi promesa y anuncio mi renuncia para trabajar con una libertad de la que no dispongo en las instituciones oficiales", dijo. Sostuvo que la ayuda de las potencias era insuficiente y se quejó de que muchas "partes internacionales y regionales" insisten en que la oposición debe dialogar.El segundo golpe provino del sector militar de la Coalición, cuyo jefe, Salim Idris, se negó a reconocer al premier Ghassan Hitto por considerarlo poco representativo.

