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La ONU aprueba un tratado que limita la venta de armas

El objetivo de la iniciativa es restringir las ventas internacionales de armas convencionales de guerra o armas livianas que pueden ser usadas en conflictos armados o por "terroristas".

02 de abril de 2013 a las 04:41 p. m.
Agencia Télam
La ONU aprueba un tratado que limita la venta de armas
ARMAS. Aprueban histórico tratado (LaVoz/Archivo).

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó hoy por una amplia mayoría el Tratado sobre el Comercio de Armas, cuyo objetivo es restringir las ventas internacionales de armas convencionales de guerra o armas livianas que pueden ser usadas en conflictos armados o por "terroristas". La resolución, presentada por Costa Rica después de que tres países bloquearan la semana pasada la posibilidad de que el tratado fuera adoptado por consenso, fue aprobada por 154 votos a favor, tres en contra y 23 abstenciones.

Ni bien se anunció el recuento final de votos y se dio por aprobada el histórico tratado que regulará un negocio mundial de 70.000 millones de dólares anuales, el recinto de la Asamblea General estalló en aplausos.

"Se lo debemos a esos millones -generalmente los más vulnerables de la sociedad- cuyas vidas fueron ensombrecidas por el comercio irresponsable e ilícito de armas", aseguró el embajador australiano, Peter Woolcott, el hombre encargado de dirigir las negociaciones durante los últimos siete años.

Desde Alemania, el tercer exportador de armas convencionales del mundo, también celebraron la aprobación del tratado.

En un comunicado, el ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, destacó que "por primera vez" habrá "reglas internacionales de carácter vinculante para la exportación de armamento" y prometió ratificar "lo más rápidamente posible" el tratado.

Para que el nuevo tratado entre en vigencia debe primero ser ratificado por los gobiernos y Parlamentos de al menos 50 Estados miembros de la ONU, lo que podría llevar al menos un par de años, estimaron hoy fuentes diplomáticas citadas por la agencia de noticias EFE.

En Estados Unidos, la Asociación Nacional del Rifle, el principal lobby proarmas de ese país, ya adelantó que lanzará una ofensiva política y mediática para evitar que el Congreso estadounidense ratifique el tratado.

Entre los que seguro no lo ratificarán, se encuentran los tres países que votaron en contra hoy en el seno de Naciones Unidas: Siria, Corea del Norte e Irán, los mismos que la semana pasada habían impedido a última hora que el tratado fuera adoptado por consenso.

"No estamos en contra del tratado, pero no podemos apoyarlo tal como está porque no incluye los puntos que habíamos planteado para que fuera equilibrado", explicó el embajador sirio ante la ONU, Bashar Jsafari, al anunciar el voto de su país.

El representante sirio recordó que el texto aprobado hoy no prohíbe la transferencia de armas a grupos armados no estatales e "ignora" la propuesta de algunos países de mencionar los derechos inalienables de los pueblos cuyo territorio está siendo ocupado por una potencia extranjera.

Esto significa que los movimientos sociales o milicias que buscan derrocar un gobierno, por ejemplo la insurgencia en Siria, podrían recibir armas legalmente, mientras no queda claro si lo mismo pasaría con un grupo que está luchando para expulsar de su territorio a una fuerza extranjera de ocupación, un derecho este último reconocido por la propia ONU.

Otros 23 Estados miembro expresaron hoy el mismo escepticismo y las mismas dudas, y por eso se abstuvieron.

Entre ellos figuraron Rusia y China -de los principales exportadores de armas-, India, Egipto, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.

El tratado, el primer acuerdo mundial de armas desde el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares de 1996, regulará el comercio de tanques, vehículos armados de combate, sistemas de artillería de largo alcance, aviones de combate, helicópteros de ataque, barcos de guerra, misiles y lanza misiles.

También incluirá la regulación del comercio de armas pequeñas y livianas, aunque no así de las municiones, uno de los temas sensibles para Estados Unidos, que logró quitarlo de la resolución final.

La base de la regulación del tratado es que cada país firmante deberá determinar, antes de concretar la venta, si el país o el grupo importador podría utilizar las armas para cometer un "genocidio", "crímenes de guerra" o si podrían terminar en manos de "terroristas" o del "crimen organizado".