La justicia por puño propio
En México, es furor el video de un linchamiento de tres hombres que querían deshacerse del cadáver de una mujer y fueron quemados vivos. Pedro Luque.
"Llévese el video del linchamiento en Las Ollas", pregona un joven mejicano que vende discos piratas en plena calle. Pide 15 pesos (poco más de un dólar) por la grabación que se vende como pan caliente y muestra un México que, harto de la violencia, hace justicia por puño propio. El gobierno mejicano investiga el video del linchamiento, en el que se ve una multitud que golpea y quema a tres hombres que fueron sorprendidos tirando el cuerpo sin vida de una mujer de 24 años en las afueras de Las Ollas, un poblado del estado sureño de Chiapas. Parte de las imágenes llegaron a YouTube."Quemaron vivos a violadores. ¡Impactante! Noticia de la semana. No apto para cardíacos", se puede leer en la portada del disco en letras grandes.La carátula del video y su alta demanda revela una suerte de venganza popular ante la descarriada ola de asesinatos que mantiene paralizada a gran parte del país.Entre 2006 y 2012, el presidente Felipe Calderón lanzó un combate frontal contra los carteles de las drogas, una lucha en la que participaron miles de militares y marinos en tareas de seguridad pública que corresponden a la policía.Durante esos años, 70 mil personas, según datos oficiales, murieron en acciones vinculadas con el crimen organizado, concepto que incluye las actividades de los carteles y de bandas que se dedican al secuestro, extorsión y otros crímenes.El 1º de diciembre pasado, Enrique Peña Nieto asumió la presidencia con promesas de reducir la violencia, lo que marcó la vuelta al poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que había gobernado de forma ininterrumpida entre 1929 y 2000.Según el gobierno, en los primeros cinco meses de Peña Nieto se redujo 18 por ciento el número de homicidios relacionados con la delincuencia organizada respecto a los últimos cinco meses de la era Calderón: entre diciembre de 2012 y abril de 2013 se registraron "sólo" 5.296 homicidios, mientras que entre julio y noviembre del año pasado, los muertos fueron 6.432.El gobierno también resalta que con el PRI en el poder perdieron la vida menos uniformados: 218 policías y militares, 26 menos que en los cinco meses previos.Sin embargo, el cadáver de Jaime Orozco enterró estas frías cifras y, con ellas, la expectativa de cambio de muchos mejicanos. Con 13 balas. El miércoles, Orozco, candidato del PRI a la alcaldía del municipio Guadalupe y Calvo, en el estado de Chihuahua, fue encontrado atado de pies y manos y con 13 heridas de bala. Había desaparecido el lunes. El año pasado, uno de sus tres hijos había sido secuestrado y después liberado, rescate millonario de por medio. La infiltración del crimen organizado en la política provocó que varios candidatos para las elecciones de alcalde de julio se retiren: el Partido de la Revolución Democrática (PRD) explicó este semana que en siete de los 39 municipios de Durango, en el norte del país, no presentará candidatos porque nadie se quiso registrar por miedo.Mayor aun debe ser el temor de las mujeres, que se ven envueltas en esta espiral de violencia que llega a los estratos más altos del poder.Esta semana, organizaciones civiles alertaron sobre el incremento de homicidios contra mujeres en el estado de México, una de las 32 entidades federativas del país. Sólo en este estado, que fue gobernado por Peña Nieto entre 2005 y 2011, en los últimos 15 meses fueron asesinadas 563 mujeres. Estas cifras demuestran que los femicidios no sólo ocurren en Juárez, aunque es verdad que en el norte mejicano se produce la mayor parte de estos crímenes.Según reveló a la prensa Marcela Lagarde y de los Ríos, antropóloga, investigadora y representante del feminismo latinoamericano, ocurren dos mil femicidios al año en México, aunque aclaró que esa cifra es relativa, porque el gobierno oculta la información.La joven del linchamiento en Las Ollas es una de esas dos mil mujeres que son víctimas cada año de una guerra eminentemente masculina. Pero los pobladores de Las Ollas decidieron tener su venganza."Gasolina con todo y carro", se escucha una voz en el solicitado video, mientras dos hombres atados son golpeados en el suelo y prendidos fuego. Después se ve a otro hombre en llamas, atado a un árbol, que se retuerce.

