La Justicia intenta calmar la polémica por el interrogatorio
El juez Moro, que lleva el caso Petrobras, aclaró que la acción coercitiva contra Lula no significa que sea culpable. Lamentó los choques entre manifestantes.
San Pablo. Gran parte del escándalo que se desató el viernes por el interrogatorio a Lula da Silva tuvo que ver con la forma en que se realizó, con una acción coercitiva y policías sacando al exmandatario de su departamento a las 6 de la mañana. Las críticas llegaron desde todo el arco político.
[Video:https://www.youtube.com/watch?time_continue=3&v=omnuIt6ycY0] Por eso, el juez federal Sergio Moro, quien conduce el caso por el escándalo de corrupción en Petrobras, intentó ayer calmar los ánimos con una nota de prensa en la que afirmó: el interrogatorio policial al que fue sometido Lula no anticipa la culpa del exmandatario."Medidas de investigación buscan sólo el esclarecimiento de la verdad y no significan la anticipación de culpa del expresidente", señaló Moro en un comunicado sobre la declaración obligatoria ante las autoridades de Lula y el registro a su casa, sus oficinas y otras propiedades de sus familiares y allegados.El juez incluso deslizó una autocrítica. "Se lamenta que las diligencias hayan conducido puntuales enfrentamientos en manifestaciones políticas inflamadas, con agresiones a inocentes y eso era exactamente lo que se pretendía evitar", como justificaron los fiscales del caso, agregó Moro.En ese sentido, el juez repudió los "actos de violencia de cualquier naturaleza, origen y dirección, así como la incitación a la práctica de violencia, ofensas o amenazas a quien quiera que sea, a investigados, a partidos políticos, a instituciones constituidas o a cualquier persona"."Todos los cuidados fueron tenidos en cuenta para preservar, durante la diligencia (policial), la imagen del expresidente", apuntó Moro, quien agregó que la "democracia en una sociedad libre reclama tolerancia en relación a las opiniones divergentes y respeto a la ley y a las instituciones".Las sospechas contra Lula parten de denuncias realizadas por el Ministerio Público Federal (Fiscalía). Según el organismo, existen "evidencias contundentes" de que el exdirigente sindical se benefició con los desvíos de fondos en la petrolera estatal y favoreció además a sus familiares y a su Partido de los Trabajadores (PT).
Lectura
Asesores de Dilma realizaron ayer una lectura del accionar de Moro. Según declararon al diario
Folha de S. Paulo
, el juez no pretendía cuidar la integridad de Lula, como aseguró, sino provocar un hecho mediático que manchara al expresidente y también a su sucesora.
Según el Palacio del Planalto, si Moro hubiera querido en verdad proteger al fundador del PT, habría pedido una declaración jurada. Y si hubiera tomado carácter público, habría solicitado protección policial para evitar incidentes.
Según recordaron desde el ámbito de Dilma, el exmandatario ya realizó tres declaraciones ante la Fiscalía sin que se produjeran incidentes.
Voces del exterior
Jorge Taiana. El presidente del Parlasur y excanciller argentino expresó su repudio a "la persecución que está sufriendo" Lula y opinó: "Con maniobras judiciales y mediáticas quieren deteriorar el apoyo popular de Lula, pero confío en que eso no sucederá porque los pueblos no olvidan a quienes los abrazaron y defendieron los intereses de las mayorías".
Rafael Correa. El presidente ecuatoriano manifestó su respaldo a Lula y apuntó: "Estoy seguro de que no tiene nada que ver en los supuestos escándalos de los que se le acusa, pero, si quieren investigar, que lo hagan con el debido proceso. Sólo se ha querido humillar".

