La huelga paraliza las refinerías de toda Francia y ya falta combustible
Nuevos actores se suman a las movilizaciones contra la reforma previsional de Sarkozy.
París. La huelga contra la reforma de las pensiones que debate el Senado francés consiguió paralizar las refinerías del país, mientras se agrava la amenaza de falta de combustible. Las 12 instalaciones de refino francesas están o paradas o a punto de parar, según fuentes sindicales y de la patronal del sector, lo que dificultaba la situación de aprovisionamiento ante el fin de semana.Para hoy se realizó otra convocatoria de movilizaciones contra la reforma que retrasa en dos años, hasta los 62, la edad mínima legal de jubilación.La huelga afecta a todas las refinerías de Francia, después de que se sumaran al movimiento las de Esso, en Normandía, y la de Reichstett, en Alsacia, una situación que el sindicato CGT dijo que sólo era comparable a la que se dio durante las revueltas de mayo de 1968.El gobierno francés intentó ayer por la mañana suavizar la situación con la orden de desbloquear tres grandes depósitos de combustible en las cercanías de Marsella, Burdeos y Clermont Ferrand, de donde los huelguistas impedían la salida de camiones.Pero más tarde, la sociedad que gestiona el suministro de combustible a los aeropuertos de Orly, de Roissy, al sur de París y la región del centro de Francia confirmó que ya no llega a esos aeródromos.Sin embargo, los grandes aeropuertos de la capital francesa comunicaron que tienen todavía combustible para varios días, aunque el impacto en el tráfico dependerá del tiempo que queden bloqueados los suministros.Ayer fue el cuarto día de protestas nacionales contra el plan del gobierno de aumentar la edad de retiro.El ministro de Transportes autorizó a las empresas petroleras a usar parte de sus reservas después que las compañías de transporte dijeran que tenían dificultades para cargar combustible en sus camionesA su vez, los estudiantes, cuya aparición en las manifestaciones el martes suscitó la atención del gobierno, seguían ayer en las calles, aunque en menor número.Los estudiantes y los sindicatos consideran el plan del presidente Nicolas Sarkozy de reforma al plan de pensiones como un ataque a sus conquistas sociales.El gobierno dice que es el único medio de salvar el sistema de pensiones e insiste en que la gente debe trabajar más porque es más longeva.

