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La globalización de las múltiples caras del miedo

El extremismo yihadista sorprendió, de la peor manera posible, a personas de tres continentes en los más disímiles escenarios.

27 de junio de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
La globalización de las múltiples caras del miedo

Ni rezar, ni ir a trabajar, ni siquiera descansar en una playa. No hay ámbito que se haya librado del odio tenaz del extremismo yihadista, que ayer sorprendió, de la peor manera posible, a personas de tres continentes en los más disímiles escenarios. Desde el gerente de una fábrica de gas industrial en una comunidad de apenas seis mil habitantes en el sudeste de Francia, hasta los huéspedes de un hotel tunecino que disfrutaban de un día de sol en la playa, pasando por los fieles chiítas kuwaitíes que rezaban en una mezquita de la capital y los soldados africanos asentados en una conflictiva región de Somalía, todos ellos son protagonistas involuntarios de un mensaje escrito con sangre: nadie debe sentirse libre del largo e imprevisible brazo del terror.Es un mensaje que busca empujar al mundo a una espiral de violencia que, a la larga, lo convierta en un yermo campo de batalla sin ningún tipo de límites. Una Siria a nivel global.Se trata, además, de un mensaje funcional a los intereses de todos aquellos que obtienen ganancias con las carreras armamentistas y de quienes abogan por la segregación y la xenofobia. En medio de las condolencias de los líderes mundiales, una de las voces más contundentes fue la de Marine Le Pen, la líder de la ultraderecha francesa, quien pidió al gobierno "poner bajo vigilancia los sermones en mezquitas" y congelar la construcción de nuevos templos islámicos "para bloquear dudosa financiación extranjera".Aunque aún no se han dilucidado todos los pormenores de estos ataques, parece demasiada coincidencia que se dieran en tres continentes distintos con apenas tres horas de diferencia. Esto pone sobre la mesa una inédita coordinación entre los distintos grupos de Medio Oriente y África con sus simpatizantes extremistas dispersos por Europa. Un nuevo desafío para la llamada inteligencia antiterrorista.También parece excesiva casualidad que hace sólo cinco días el grupo extremista Estado Islámico (EI) instara a los musulmanes a cometer atentados durante el mes sagrado del Ramadán, que comenzó el jueves de la semana pasada en la mayoría de los países árabes.En base al relato de la vida de Mahoma, morir como mártir durante este mes ofrece a los combatientes el lugar más alto en el paraíso, lo que hace temer en estos días más de estos ataques globalizadores del miedo.