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La crisis siria, punto clave para la Cumbre del G-20

El ataque impulsado por EE.UU. acapara la atención en la cita que debería afrontar la paradoja económica mundial.Obama pide al mundo respaldo para su ofensiva. Putin lo considera inadmisible.

05 de septiembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, EFE y Télam
La crisis siria, punto clave para la Cumbre del G-20
Una pintura. Los 20 mandatarios que desde hoy se darán cita en San Petersburgo (AP).

Washington. Los líderes del G-20 celebran su cumbre anual a partir de hoy en la ciudad rusa de San Petersburgo, una cita de la que deberían salir importantes acuerdos para la economía global. Sin embargo, el conflicto sirio se filtró en la agenda y amenaza con acaparar todo el encuentro. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió ayer al mundo asumir su responsabilidad y apoyar un ataque a Siria ante el presunto uso de armas químicas por parte de su gobierno.Al igual que Obama, su par ruso, Vladimir Putin, también dejó en claro ayer cuál será su posición frente a un ataque a Siria en la cumbre del G-20, que enfrentará cara a cara a aliados y detractores del gobierno sirio de Bachar al Assad. "Sólo el Consejo de Seguridad de la ONU puede autorizar el uso de la fuerza contra un Estado soberano. Cualquier otro pretexto o método es inadmisible y sólo puede ser calificado como una agresión", dijo el anfitrión de la cumbre del G-20. Ante la pregunta de si apoyaría un ataque dentro del Consejo de Seguridad de la ONU si se demuestra que fue el gobierno de Al Assad el que lanzó el ataque con gas sarín en las afueras de Damasco el 21 de agosto, Putin dijo que no lo descarta. Los mandatarios de estas cinco potencias se verán hoy las caras en la cumbre del G-20 en Rusia y, por eso, Obama lanzó un llamado a la comunidad internacional. Durante su primera visita oficial a Suecia, Obama reiteró su compromiso con un "ataque limitado y proporcional" que deteriore la capacidad militar de Siria. "Yo no tracé una línea roja", continuó el mandatario, en referencia a su presunta política de intolerancia al uso de armas químicas. "El mundo trazó una línea roja. Mi credibilidad no está en juego. La credibilidad de la comunidad internacional está en juego, y también de Estados Unidos y su Congreso", agregó. Mientras en Washington la Casa Blanca suma apoyos dentro del Congreso para lanzar el ataque, en el Parlamento francés reina la parálisis.El único aliado internacional fuerte que le queda a Washington es Francia, y el gobierno socialista de François Hollande afronta una dura oposición fronteras adentro."Seriamente, ¿Francia puede embarcarse, sin ningún aliado europeo, cabeza baja en una aventura de esta suerte? Nosotros creemos que no", sentenció ayer en un tenso debate el diputado Cristian Jacob, de la Unión por un Movimiento Popular, el principal partido opositor.

Lo que deberían tratar

Algo inusual estará en el fondo de las discusiones de la cumbre del G-20: pese al repunte del crecimiento económico en el mundo desarrollado, crecen los temores sobre el rumbo de los países emergentes.

Los líderes del G-20 tienen más confianza en sus sistemas bancarios que nunca desde que iniciaron las reuniones hace cinco años: Estados Unidos, Europa y Japón al fin crecen de forma simultánea.

El mundo en desarrollo ayudó a impulsar la economía global en los últimos años, pero ahora su crecimiento se desacelera, los inversionistas retiran su dinero de esas naciones y aumentan los costos del crédito.

El resultado es un mundo más dividido, una disparidad que podría causar que cualquier logro de la cumbre resulte vago.