La amenaza terrorista sobre Francia, en su nivel más alto
Creen que una rama africana de Al Qaeda prepara un ataque en un lugar muy concurrido, como una estación de subtes, una gran tienda o una concentración.
La amenaza de un ataque terrorista en suelo francés está en su nivel más alto, y las autoridades sospechan que la rama norafricana de Al Qaeda está planeando un ataque con bombas en un lugar atestado, reveló hoy el jefe de la policía nacional.
Sin embargo, Frederic Pechenard le dijo a la radio Europa-1 que los reportes de una atacante suicida que había planeado un ataque contra el metro de París no eran "tan creíbles".
"Tenemos indicios reales a partir de informes de inteligencia fiables, según los cuales existe un riesgo considerable de un ataque", dijo, y añadió que Al Qaeda en el Magreb Islámico "se está concentrando en nosotros en particular, sin dudas".
El grupo –que se atribuyó responsabilidad por el secuestro la semana pasada de cinco franceses y dos africanos en el norte de Níger– no parece tener los medios para lanzar un ataque biológico ni radiactivo, pero sí puede realizar asesinatos y ataques con explosivos convencionales.
"Para causar el mayor daño posible, un ataque tendría que ocurrir en un lugar en el que hay muchas personas, lo que pudiera ser el sistema de transporte público, una tienda por departamentos o una concentración", dijo Pechenard.
Sus comentarios se produjeron un día después de protestas en todo el país contra el plan gubernamental de reformas de pensiones. Una serie de protestas previas este mes llevó un millón de personas a las calles de Francia.
"Desgraciadamente, los blancos abundan", dijo Pechenard.
Pechenard agregó que figuras islámicas moderadas pudieran ser blanco de ataques. El rector de la principal mezquita de París, el prominente moderado Dalil Boubakeur, recibió recientemente una escolta de guardias armados. Pechenard no mencionó directamente a Boubakeur, pero indicó que varias personalidades prominentes habían sido rodeadas de estrictas medidas de seguridad.
La semana pasada hubo una falsa alarma de bomba en la Torre Eiffel, además del secuestro de cinco trabajadores franceses y sus dos colegas africanos en Níger.
Pechenard restó importancia a reportes de prensa de que la policía estaba buscando a una mujer que se pensaba había planeado un ataque suicida en el metro el 16 de septiembre, y dijo que las versiones no parecían creíbles.

