Kadhafi expulsa a rebeldes hacia Bengazi
Las tropas del gobernante de Libia desalojaron a los opositores de Brega y avanzan hacia la cuna del levantamiento, en el este del país.
Bengazi (Libia). Las fuerzas de Muamar Kadhafi expulsaron ayer a los rebeldes de uno de sus últimos bastiones en la principal carretera costera de Libia, con lo que avanzaron al menos 40 kilómetros en territorio de los opositores, luego de un largo y aterrador ataque por aire, mar y tierra. Los insurgentes dijeron que huían de la ciudad petrolera de Brega por el intenso ataque, lo que los privó de una fuente vital de combustible para sus vehículos y apostó al ejército de Kadhafi a menos de 240 kilómetros de la principal ciudad opositora: Bengazi. Un portavoz del ejército de Kadhafi declaró que habían tomado control de Brega.El implacable avance del líder libio dejó a la ciudad de Ajdabiya como el único poblado entre sus fuerzas y el baluarte insurgente.La infantería terrestre, la armada y la fuerza aérea comenzaron a atacar Brega ayer en la mañana con artillería, cohetes y bombas, y no pararon en todo el día. Incluso obligaron a que médicos y pacientes salieran de un hospital alcanzado por un misil, dijeron varios insurgentes a The Associated Press (AP) después de huir."No hubo tiempo ni de respirar, ni de hacer nada", dijo por teléfono un combatiente responsable de la logística mientras huía de Brega hacia Ajdabiya, situada a 80 kilómetros de distancia. A lo lejos, se escuchaban explosiones.En declaraciones a condición de guardar el anonimato por temor a represalias, indicó que algunos rebeldes se habían agrupado en un pueblo costero a unos cuantos kilómetros al este de Brega, con la esperanza de detener a las fuerzas de Kadhafi. "Creo que están bombardeando con fuerza porque quieren ganar tiempo antes de que se imponga una zona de exclusión aérea", agregó.Un líder opositor en Ajdabiya sostuvo que los rebeldes planean recuperar Brega y que estaban atacando a las fuerzas de Kadhafi mientras llevaban refuerzos desde las ciudades occidentales en poder del gobierno.Los insurgentes pretenden derrocar a Kadhafi, quien ha estado en el poder más de 41 años. Sin embargo, la revuelta en Libia devino en violencia y podría ser el inicio de una guerra civil prolongada y sangrienta. Hace una semana, los rebeldes tenían el control de la mitad oriental del país y tomaron rumbo a la capital, Trípoli, principal bastión del gobernante. Pero luego, las tropas de Kadhafi comenzaron a revertir esos avances con su poder de fuego superior.Las fuerzas del gobierno, al parecer, también avanzaban anoche hacia Misurata –200 kilómetros al sureste de Trípoli–, en cuyas afueras se enfrentaban con insurgentes, informaron algunos habitantes del lugar.Por otra parte, el ministro libio del petróleo dijo ayer que pidió ayuda al consorcio italiano Eni SpA para sofocar un incendio en las instalaciones orientales de la ciudad de Ras Lanuf, que fue escenario de encarnizados combates entre los rebeldes y las tropas gubernamentales.El director de la Compañía Nacional de Petróleo de Libia, Shukri Ghanem, afirmó que le preocupa una posible propagación del incendio en un tanque de almacenamiento de Ras Lanuf. Indicó que había hablado con el presidente de la petrolera Eni para recibir ayuda a fin de extinguir las llamas, pero que no se había tomado una decisión.Ras Lanuf fue recapturada por las fuerzas leales a Kadhafi como parte de la ofensiva en marcha contra el levantamiento antigubernamental.Los enfrentamientos han afectado gravemente al sector petrolero de Libia con una acentuada reducción en la extracción promedio de 1,6 millón de barriles al día.El diario español El País consignó ayer en su edición digital que el ejército de Kadhafi avanzaba metro a metro hacia Ajdabiya, la ciudad que abre el camino hacia Bengazi. Si Ajdabiya cayera, el asedio sobre la capital rebelde se precipitaría. Es un lugar estratégico porque desde esta ciudad, al sur de Bengazi, parte una autopista hacia Tobruk, muy cerca de la frontera con Egipto, desde donde entran cada día camiones con medicinas y alimentos. El País informó que rebeldes acusan a los gobiernos de Siria y Argelia de ayudar militarmente al líder libio.Por otro lado, el asesinato anteayer en una emboscada del camarógrafo de la cadena de televisión Al Yazira Ali Al Yaber llevó al medio millar de periodistas internacionales presentes en la zona bajo control rebelde a replegarse en dirección a Tobruk.
Ola de protestas
Un muerto en Yemen. Al menos una persona murió y más de 14 resultaron heridas en las protestas que se registraron ayer contra el presidente yemení, Ali Abdulah Saleh, en distintos puntos del país. Desde el pasado 27 de enero, Yemen ha sido escenario de protestas esporádicas contra el régimen de Saleh, pero las marchas han ganado intensidad desde mitad de febrero.
Represión en Bahrein. En Bahrein, decenas de personas fueron hospitalizadas después de que la policía lanzara gases lacrimógenos y disparara balas de goma contra manifestantes para dispersar una marcha de miles de opositores.
Postura. Estados Unidos dijo ayer que condenaba "firmemente" la violencia en Yemen y Bahrein, dos aliados estratégicos en la "guerra contra el terrorismo" y en el control militar del ingreso al Golfo Pérsico.

