Jueces de Egipto rechazan poderes del presidente
La policía dispersó a opositores que se habían congregado en la mítica Plaza Tahrir. Críticas veladas de EE.UU. y Europa.
El Cairo. El Consejo Supremo de Justicia de Egipto calificó ayer de "agresión sin precedentes contra la independencia del Poder Judicial" la declaración del presidente del país, Mohamed Mursi, de ubicarse por encima de la ley, mientras la policía dispersaba a los opositores concentrados en la ya mítica Plaza Tahrir.
Tras una reunión de urgencia, este órgano judicial exhortó al mandatario a “apartarse con su declaración constitucional de todo lo que afecte al Poder Judicial y sus prerrogativas”.
En la acta constitucional promulgada el jueves, Mursi ordenó que todas sus decisiones sean “inapelables y definitivas” ante la Justicia y se arrogó el poder para tomar “cualquier decisión necesaria para proteger la revolución” de 2011, en la que fue derrocado Hosni Mubarak.
La sucursal en Alejandría del Club de Jueces anunció la suspensión de sus trabajos en todos los tribunales y fiscalías de esta provincia y de la vecina Al Beheira. La medida será secundada de por los magistrados de la provincia de Qaliubiya.
Mientras el Consejo Supremo daba a conocer su comunicado, la policía disparaba gases contra opositores instalados en unas 30 carpas en la Plaza Tahrir para protestar por las nuevas prerrogativas de Mursi.
Tras dispersarse y refugiarse en las calles adyacentes, volvieron a la plaza con la intención de instalarse por tiempo indefinido.
“Egipto ingresa en una nueva revolución ya que nuestra intención no era reemplazar a un dictador por otro dictador”, declaró un manifestante en referencia al alzamiento que derrocó a Hosni Mubarak en febrero de 2011.
Reacción externa. La portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland, dijo en un comunicado que "las aspiraciones de la revolución (de 2011) era garantizar que el poder no estuviera concentrado en manos de una sola persona o de una institución".
Por su parte, la Unión Europea (UE) pidió al presidente egipcio que respete el “proceso democrático” y señaló que las decisiones tomadas no iban en la “buena dirección”, según un comunicado oficial.

