Israel desoye reclamos del mundo y ratifica desafío a palestinos
Un día después de que la ONU admitiera a Palestina como Estado observador, el gobierno Israelí decidió construir 3.000 viviendas suplementarias en territorios que los palestinos reclaman.
Pese a una intensificación de los reclamos mundiales contra de la anunciada extensión de los asentamientos israelíes en territorios palestinos, Israel volvió a ratificar hoy su política y descartó escuchar a los que le exigen trabajar por la paz en Medio Oriente.
La decisión israelí de construir 3.000 viviendas suplementarias en Jerusalén Este y en Cisjordania, territorios que los palestinos reclaman para fundar un Estado independiente, fue tomada el viernes pasado, un día después de que la Asamblea General de la ONU admitiera a Palestina como Estado observador.
A la definición de "contraproducente" expresada ayer por la Casa Blanca respecto a los nuevos asentamientos, se sumaron hoy el titular de la ONU, Ban Ki-moon, los gobiernos de Francia, el Reino Unido, España, Suecia y Dinamarca, que convocaron al embajador israelí, así como Alemania y Rusia, que criticaron la medida.
Sin embargo, la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó hoy los cuestionamientos y dijo que Israel "continuará defendiendo sus intereses vitales incluso frente a la presión internacional".
"La acción unilateral palestina ante la ONU es una violación flagrante y fundamental de los acuerdos de los que fue garante la comunidad internacional", dijo un vocero de la oficina de Netanyahu citado por los diarios israelíes Haaretz y The Jerusalem Post.
"Nadie debería sorprenderse de que Israel no se siente con sus brazos cruzados en respuesta de las medidas unilaterales palestinas", agregó el vocero.
La mirada del mundo. Más temprano, el Reino Unido, Francia, Suecia, España y Dinamarca convocaron a los respectivos embajadores israelíes para protestar por los planes de Israel de construir las 3.000 viviendas.
En un comunicado citado por la agencia de noticias EFE, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido "deplora" la decisión del gobierno israelí porque "amenaza las perspectivas" de avanzar en el proceso de paz con dos Estados, Palestina e Israel.
El Ministerio agregó que el embajador israelí, Daniel Taub, fue convocado esta misma mañana por el viceministro para Medio Oriente del Ministerio, Alistair Burt.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores francés convocó también al representante diplomático de Israel en París, Yossi Gal, información que fue confirmada por delegación diplomática israelí.
En España, el canciller José Manuel García-Margallo dijo que la convocatoria del embajador israelí tuvo por fin hacerle partícipe del "disgusto" por las colonias y por la decisión anunciada ayer por Tel Aviv de retener los impuestos recaudados en nombre de la Autoridad Palestina en represalia por la votación en la ONU.
García-Margallo afirmó que el gobierno israelí "no da pasos hacia la paz" sino "más bien hacia la prolongación del conflicto", al no atender las peticiones que le hizo la Unión Europea y hacer "exactamente todo lo contrario".
El gobierno sueco, en tanto, siguió el mismo camino.
"El embajador israelí en Estocolmo fue llamado al Ministerio Asuntos Exteriores para subrayar nuestra postura en esta cuestión", anunció hoy en una intervención en el Parlamento el titular de este departamento, Carl Bildt.
En Copenhague, al explicar los motivos de la convocatoria del embajador israelí, el Ministerio de Relaciones Exteriores danés acusó a Israel de "castigar" a los palestinos con medidas de represalia.
"La decisión de Israel de castigar al presidente Abbas y a su gobierno autónomo con más asentamientos ilegales es una reacción muy triste y dañina", señaló en un comunicado el canciller danés, Villy S¡vndal, según informó EFE.
El portavoz de la Cancillería israelí, Yigal Palmor, también dijo que las medidas de respuesta de Israel no deberían sorprender.

