Inflación, un fantasma al que agitan tanto Aécio como Dilma
Rousseff dijo que el pueblo deberá elegir entre dos proyectos opuestos y recordó el final del gobierno de Cardoso. Neves repitió que él encarna el cambio.
Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, remarcó ayer en una conferencia de prensa en el Palacio de la Alvorada que el pueblo es el que deberá elegir "entre dos proyectos y gobiernos opuestos".
“No es la primera vez que vamos a tener que elegir en Brasil dos proyectos opuestos y esos dos proyectos son prácticas de gobierno opuestas. No comparamos programas, comparamos gobiernos que presentaron propuestas opuestas en Brasil”, dijo la mandataria en la rueda de prensa ofrecida por la tarde en Brasilia.
Con la voz aún tomada por la laringitis que padece desde fin de la campaña y tras declaraciones que su rival para el balotaje del día 26, Aécio Neves, brindó poco antes, Dilma repasó las principales diferencias entre la política del Partido de los Trabajadores y la del Partido de la Social Democracia Brasileña.
“Cuando yo me refiero a los fantasmas del pasado, me estoy refiriendo a que no podemos volver al gobierno de Fernando Henrique Cardoso. Antes de que estallara la crisis, quebró al país tres veces, con las tasas de interés más altas que prevalecen en Brasil después del Plan Real”, explicó.
“Además de eso todas las políticas sociales fueron realizadas para pocas personas. Políticas que hacen la diferencia deben ser compatibles con la cantidad de personas que viven en Brasil”, dijo.
Rousseff también comentó que Neves confirmó que su ministro de Finanzas sería, en caso de ganar, Arminio Fraga. “Que haya confirmado eso es un factor de complicación para él”, señaló la mandataria, al aludir a que, cuando Fraga era ministro, la inflación estaba en índices elevados.
Neves, en tanto, afirmó que el oficialismo habla de los “fantasmas del pasado” al referirse a sus aspiraciones pero que él cita a los “monstruos del presente, la inflación alta, la falta de crecimiento y la corrupción” que se deben superar.
“Mi candidatura es la encarnación del cambio por el que claman más del 70 por ciento de los brasileños”, declaró Neves a la prensa en San Pablo.

