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Hollande lanza plan para un ajuste de 33 mil millones de euros

El presidente socialista grava las mayores fortunas galas. Empresas, familias y gasto público se repartirán también cargas.

10 de septiembre de 2012 a las 12:25 a. m.
Agencias EFE, AP y Télam
Hollande lanza plan para un ajuste de 33 mil millones de euros
Entre melodías y malos tragos. El fin de semana, François Hollande condecoró a Paul McCartney y anunció nuevo ajuste.

París. El presidente de Francia, François Hollande, admitió ayer que la crisis alcanza de lleno a su país, que no crecerá en 2013 más que un 0,8 por ciento y que ello lo obligará a aplicar recortes masivos de gastos, que llegarían a los 33 mil millones de euros. En una esperada intervención en televisión apenas cuatro meses después de llegar al cargo, el presidente socialista anunció que los franceses tendrán que aceptar sacrificios, que se traducirán sobre todo en recortes de todos los gastos, salvo en educación, seguridad y justicia, y más aportes de los hogares y de las empresas.Las medidas apuntarán a frenar el impacto que la crisis tiene en Francia, que ya alberga a más de tres millones de desocupados (por encima del 10 por ciento de la población activa), pero Hollande anunció que su plan para salvar al país deberá dar sus frutos en dos años."Espero que lo hagamos mejor que el 0,8 por ciento pero, de todos modos, trabajamos sobre esa estimación", admitió el presidente al anunciar que el crecimiento económico de la segunda potencia de la Unión Europea quedará en 2013 por debajo del listón del uno por ciento.Hollande confirmó lo que ya se sabía: el país necesita recortes masivos de gastos y aportes de ingresos para encontrar un paquete de 30 mil millones de euros que le permita cumplir con su compromiso de reducir su deuda al tres por ciento del producto interno bruto (PIB).En otro de los mensajes hacia una población preocupada por el incremento del desempleo, el mandatario declaró en la entrevista concedida al canal privado de televisión TF1 que la "curva del desempleo" deberá tender hacia abajo en el plazo de un año.El empleo es una de las inquietudes fundamentales de los ciudadanos galos, según demuestran los últimos sondeos, que además reflejan una caída del apoyo del electorado al gobierno socialista, del que se teme que no cumplirá parte de las promesas electorales.En cuanto a los recortes, no previstos en campaña, Hollande precisó que el gobierno deberá aplicar la tijera en todos los gastos, salvo a los destinados a educación, seguridad y justicia, como parte del paquete global de ahorro y de aportaciones suplementarias a las arcas del Estado, por 30 mil millones.Hollande agregó que unos 10 mil millones de euros deberán proceder de la contribución de los hogares franceses, mientras que los otros 10 mil millones vendrán de aportes suplementarios de empresas del país. Impuesto a los más ricos. El presidente agregó que los otros 10 mil millones se obtendrán con una de las medidas principales de la campaña electoral que lo llevó al Elíseo, el aumento de los impuestos sobre las mayores rentas, las superiores al millón de euros. La nueva legislación fiscal se aplicará, sin excepciones y durante un máximo de dos años. "La medida del 75 por ciento (de imposición máxima sobre las rentas superiores a esa cantidad) no está puesta en entredicho", dijo Hollande después de que en los últimos días circularan informaciones de prensa en las que se mencionaba una marcha atrás del gobierno socialista en esta medida. El presidente insistió en que no habrá excepciones a la aplicación de esa medida y que afectará en torno a dos mil y tres mil personas.Hollande consideró como una "provocación" el anuncio del presidente del grupo de empresas del lujo, Louis Vuitton Moët Hennessy, LVMH y mayor fortuna de Francia, Bernard Arnault, de que solicitará la nacionalidad belga, aunque mantendrá la francesa y la residencia fiscal en territorio galo. "Se esperaba", dijo Hollande respecto a ese anuncio sorpresa, que el rico empresario confirmó ayer, aunque dijo que seguirá cumpliendo con sus obligaciones fiscales en Francia.El gobernante socialista admitió que en su país hay "inquietud" y comprendió la preocupación de sus conciudadanos, pero se defendió al decir que no es posible arreglar todo lo que hizo su predecesor, el conservador Nicolas Sarkozy, en los poco más de cuatro meses que lleva en el cargo. "Voy a establecer una agenda de recuperación, en dos años", declaró.