Grupos de encapuchados con armas, nuevos actores del drama de Venezuela
En videos difundidos por las redes sociales, antichavistas radicales instan a responder “balas con balas” al régimen de Maduro. Critican también a opositores que participarán en las elecciones regionales de diciembre.
Caracas. La crisis venezolana parió nuevos actores: grupos de encapuchados que portan armas de guerra se paran frente a una cámara, llaman a radicalizar protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro y sus mensajes se hacen virales en las redes sociales.
Este fenómeno gana terreno en una Venezuela que atravesó cuatro meses de protestas que dejaron más de 120 muertos pero no detuvieron la instauración de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), vista por sus detractores como un órgano dictatorial.
Estos nuevos actores surgen días después de que una veintena de personas, usando trajes de campaña, asaltaran un cuartel militar en el central estado Carabobo y robaran armas de una unidad blindada. Los líderes de esta operación no fueron capturados.
Ese hecho, visto como una hazaña por los opositores más radicales, llevó el nombre de “Operación David” y estuvo comandado por Juan Caguaripano, excapitán de la Guardia Nacional Bolivariana, quien llamó a los uniformados a declararse en rebeldía contra la “tiranía asesina” de Maduro.
Sólo 24 horas después, un encapuchado solitario protagonizó un nuevo video “contra la dictadura” desde un lugar lleno de armas largas y consignas que generalmente usan los antichavistas en sus protestas.
Era el turno de la “Operación Ninja” que, según se escucha en la voz distorsionada del declarante, tenía previsto actuar la noche del 7 de agosto para “capturar a los miembros de la cúpula narcotraficante”. Hasta ahora se desconocen los alcances de ese plan, si es que hubo alguno.
Ni diálogo ni votos
Ahora una decena de confesos insurrectos, que aseguran pertenecer al grupo que asaltó el cuartel y logró huir con armas, acaparó la atención del país al llamar a civiles y militares a responder “balas con balas” pues, remarca el portavoz, “ya el tiempo de diálogo pasó, así como el electoral”.
El video fue publicado la noche del miércoles y fue compartido y reproducido a través de las redes, donde los internautas venezolanos se dividen entre el rechazo y el apoyo a sus promesas.
“Por razones operativas”, sus protagonistas aparecen con los rostros cubiertos y se definen como un “grupo de profesionales militares y policiales”. En ese sentido, les dicen a los oficiales activos que es “la hora de actuar” y llaman a los retirados a que se “organicen en grupos de extrema confianza y planifiquen golpes a las fuerzas represoras”.
Al mismo tiempo, cuestionan la decisión de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de participar en las elecciones de gobernadores, previstas para el 10 de diciembre y organizadas por el mismo Consejo Nacional Electoral que tildan de fraudulento por avalar la elección de la Constituyente.
“A los políticos, basta de engañar al pueblo”, dice el aparente líder de este grupo.
“Paciente cero”
Entretanto, el más icónico de los agentes rebeldes surgido en medio de la crisis lleva más de 40 días prófugo y con varias declaraciones difundidas en Internet, con un tono parecido al del resto de insurrectos, pero siempre con el rostro descubierto.
El inspector de la policía científica Oscar Pérez, que el 27 de junio atacó con granadas y desde un helicóptero las sedes del Ministerio de Interior y del Tribunal Supremo de Justicia en Caracas, es el paciente cero de este reciente virus de insubordinación que el Gobierno no logra detener.
Pérez asegura que las mencionadas operaciones y exhibiciones de fuerza armamentística corresponden a una misma “estrategia juiciosa y efectiva” cuyo objetivo es deponer del poder al chavismo.
“Estamos adiestrando a los muchachos de la resistencia en diferentes técnicas de combate, porque nos estamos haciendo cada vez más. Nadie va a evitar la derrota del régimen”, dijo el policía rebelde.
El alto mando militar cierra filas en torno a Maduro y, junto a cientos de subordinados, juró lealtad al presidente y prometió “castigar a los traidores”.

