Gobiernos de la región hablan de golpe y analizan qué hacer
Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador manifestaron su rechazo al juicio contra Lugo. Decidirán conjuntamente un "curso de acción".
Buenos Aires, La Paz, Quito. Los gobiernos de Argentina, Bolivia y Ecuador manifestaron anoche su rechazo al "golpe de Estado en Paraguay", donde el presidente Lugo fue destituido al cabo de un polémico proceso de juicio político. La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó: "Argentina no va a convalidar el golpe de Estado en Paraguay", y adelantó que se decidirá un "curso de acción" con los países de la región."Unasur tuvo un pronunciamiento unánime en Río de Janeiro" sobre el proceso que terminó con la destitución de Lugo, reafirmó Cristina.La mandataria confirmó que habló con Lugo, aunque aclaró que "esto va más allá de Lugo, está más allá de las figuras de los presidentes"."Esto es un ataque definitivo a las instituciones (...) que reedita situaciones que creíamos totalmente superadas", dijo.El mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, tampoco reconoce el "irrito e ilegal" gobierno que se instaló en Paraguay y calificó de bochornoso el juicio político contra Lugo.Más temprano, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, había anticipado que Paraguay "podría ser expulsado de organismos multilaterales de la región", de acuerdo con los reglamentos de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Mercosur."En caso de que se considere que hubo alguna ruptura del orden democrático o de los principios elementales de Justicia, como el derecho a la defensa, el país podría ser expulsado de organismos multilaterales de la región", explicó Rousseff.Por su parte, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo que su gobierno "no reconocerá otro presidente de Paraguay que no sea Fernando Lugo".El mandatario advirtió que "los países de la Unasur tienen el derecho y el deber de velar para que en base a formalismos no se rompa la legitimidad de la democracia en Paraguay".A su vez, el jefe de Estado boliviano, Evo Morales, aseguró que su país "no reconoce un gobierno que no surja de las urnas y el mandato del pueblo", y reiteró su condena al "golpe congresal" gestado contra Lugo.Lugo "estaba acabando con las logias, con los terratenientes y grupos de poder (en Paraguay) y eso siempre tiene un costo", afirmó Evo al asegurar que detrás de tal "acción política" se mueve "la mano de los neoliberales internos y externos".Por su parte, el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció en la capital paraguaya que los jefes de Estado de Unasur se reunirán pronto para emitir un pronunciamiento oficial en torno a la destitución.Costa Rica emitió un comunicado en el que deplora la destitución de Lugo y le ofrece asilo político o refugio.

