“Fue una carnicería”, dijo un sobreviviente del ataque al teatro
“Matan a todo el mundo. Uno por uno”,relató por Facebook una de las víctimas. Un periodista que pudo escapar dijo que vio “una decena de cadáveres en el suelo entre charcos de sangre”.
París. La toma de rehenes en la sala de conciertos Bataclan de París causó un centenar de muertos, según lo informado por fuentes policiales y recogido por la agencia France Presse. En el asalto policial que puso fin a la toma de rehenes murieron también tres terroristas. La sala tiene un aforo de 1.500 personas. Pasadas las 12 de la noche en la sala Bataclan se escucharon hasta siete disparos y seis detonaciones. La policía acababa de entrar. Los agentes temían que los asaltantes que se habían encerrado a las 10 de la noche con cientos de rehenes que asistían a un concierto pudieran hacer volar la sala."La policía entró tirando granadas intimidatorias", contaron a El País , con mantas térmicas fuera del local tras el asalto, un padre y un hijo, Hervé Antoine y L'Heureux Antoine, de 17 años. Habían ido a ver juntos el concierto. "Comenzaron a oírse disparos y el grupo los Eagles of Death Metal se tiraron al suelo", relataron. "Ha habido decenas de muertos: han estado una hora entera disparando contra nosotros. Los dos nos escondimos donde pudimos, pero ha sido una masacre. Entre el público había menores de edad, aunque no hemos vistos si alguno ha muerto".La sala de fiestas dispone de un restaurante con terraza que fue ametrallada por los terroristas antes de que estos se internaran en la sala. Fue ahí donde varios testigos aseguran que oyeron una primera ráfaga de disparos y una segunda con unos segundos de silencio en medio. Eduard Veilly, de 39 años, fue uno de los pocos que logró escapar en el momento en que los terroristas entraron en la sala. Al cruzar el cordón policial estaba descompuesto. "Había salido a fumar un cigarrillo y he empezado a escuchar disparos. He entrado corriendo, pero con la música nadie se estaba dando cuenta de lo que pasaba. De repente, alguien ha empezado a correr y ha habido una avalancha. He caído al suelo, pero alguien me ha levantado y he conseguido escapar, pero todos mis amigos se han quedado dentro. Es terrible, ha sido una carnicería", explicaba justo después de lograr salir.Un periodista de Europe 1 presente en la sala contó en la página web de su cadena: "Dos o tres individuos han entrado con armas automáticas del tipo Kalashnikov y han comenzado a disparar contra la multitud. Ha durado unos 10 o 15 minutos. Ha habido un ataque de pánico. Todo el mundo ha corrido hacia el escenario pisándose unos a otros. Los asaltantes han tenido tiempo de recargar unas tres veces. No llevaban máscaras. Eran muy jóvenes". Explicó que, al escapar por una salida de socorro, antes de que se produjese la intervención policial y entre los disparos de los asaltantes, tuvo tiempo de ver "una decena de cadáveres en el suelo entre charcos de sangre". "Después de cada ráfaga, intentábamos lanzarnos lo más lejos posible de los tiradores", ampliaba en Le Figaro otro testigo. "Fue un caos. Una canción estaba terminando cuando he oído petardos. El cantante ha levantado su guitarra, me he vuelto y he visto a un tipo disparando al aire. Todo el mundo se ha tumbado. A cada ráfaga intentábamos lanzarnos lo más lejos posible de los tiradores".Algunos de los rehenes retenidos en la sala tuvieron la sangre fría de enviar mensajes en las redes sociales contando su experiencia. Fue el caso de Benjamin Cazenoves, que a medianoche pedía a través de Facebook la intervención inmediata de la policía: "Hay supervivientes en el interior. Matan a todo el mundo. Uno por uno. En el primer piso. Rápido".

Puerta abierta para refugiarse de la violencia
#PuertaAbierta. Este fue uno de los hashtags más compartidos en Twitter poco después de conocerse la cadena de atentados de París. Según el diario El País, de Madrid, la herramienta de medición Topsy contabilizó más de 190 mil tuits en menos de dos horas con #porteouverte (#PuertaAbierta) que comenzó con ciudadanos de la capital francesa ofreciendo cobijo o alojamiento a quienes se encontraran en la calle en medio del caos y no pudieran volver a sus hogares.
Trending topic. Tanto se repitió el hashtag, que rápidamente se convirtió en tendencia. Algunos tuiteros optaron por indicar la dirección de sus casas, con todo lo que eso significa en momentos de tanta incertidumbre y peligro. Por eso, #PuertaAbierta fue leído "como acción y referente solidario" en mitad de la barbarie terrorista. Incluso se replicó en varios idiomas, lo que es consecuente con el perfil de ciudad cosmopolita, abierta y diversa de la capital francesa.

