Temas del día:

Francisco se rebela contra el dinero oscuro

La Fiscalía italiana encontró indicios de operaciones ilegales dentro del banco del Vaticano. El Papa cambia las reglas del juego y levanta el veto a que se investiguen las cuentas de la Iglesia.

10 de julio de 2013 a las 12:01 a. m.
El País, de Madrid
Francisco se rebela contra el dinero oscuro
Preparativos. En menos de dos semanas, Brasil recibirá a Francisco con miles de máscaras (AP).

Roma. En la historia del Banco de Dios, de su tormentoso pasado de banqueros ahorcados bajo puentes de Londres, hijas de funcionarios del Vaticano raptadas de forma misteriosa y capos de la mafia enterrados en una cripta de Roma reservada a cardenales, hay una fecha reciente que, vista ahora, a la luz de las últimas detenciones relacionadas con el Instituto para las Obras de Religión (IOR), se revela crucial. Aquel día, 24 de mayo de 2012, el banquero Ettore Gotti Tedeschi, presidente del IOR desde septiembre de 2009, fue despedido. Pero no de cualquier manera, sino a través de un comunicado con olor a ira y azufre que buscaba destruirlo personal y profesionalmente.Daba a entender el comunicado que Gotti Tedeschi, de 67 años, había perdido la cordura y podría estar involucrado en la fuga de los documentos secretos de Joseph Ratzinger. De hecho, su expulsión del paraíso se produjo un día después de la detención de Paolo Gabriele, el mayordomo del Papa.Por aquellos días, la atención mediática se centraba en la novela que desató la filtración de documentos papales. Por eso, el banquero defenestrado pudo irse en silencio a su casa. Solo y asustado, decidió elaborar un informe repleto de datos en el que explicaba por qué había fracasado en su intento de arreglar el banco del Vaticano.El banquero sospechaba que detrás de algunas de las cuentas cifradas se ocultaba el dinero sucio de empresarios, políticos y hasta de jefes de la mafia.Gotti Tedeschi tenía pensado entregar el documento a su secretaria para que, en el caso de que fuese asesinado, se lo hiciera llegar a tres amigos: su abogado, un periodista y el mismísimo papa Ratzinger.Pero agentes de la policía aparecieron por el despacho y la casa de Gotti Tedeschi para hacer un registro sobre otro asunto y, ya que estaban allí, se llevaron 47 archivadores con documentación del Vaticano. El banquero decidió colaborar con la fiscalía de Roma. Imponer la normalidad. Las primeras confidencias de Gotti Tedeschi a los fiscales provocaron una reacción furiosa del Vaticano, que amenazó con querellas a todo aquel que no respetara "las prerrogativas soberanas reconocidas a la Santa Sede por la normativa internacional". Aquí está el centro de la cuestión: aquella curia vaticana que había conseguido inmovilizar el tímido afán reformista del propio Ratzinger pretendía seguir gestionando sus asuntos desde las sombras. Los intentos de policías y magistrados por arrojar un poco de luz sobre las cuentas secretas del IOR se habían estrellado siempre con el "no" del Vaticano y su red de intereses, defendida por organizaciones religiosas ultraconservadoras incrustadas en el gobierno y en los "poderes fuertes". La detención del mayordomo y el despido del banquero devolvieron la paz al Vaticano. En Italia gobernaba el católico Mario Monti, así que todo volvía a la normalidad en las relaciones entre ambos Estados. Esa normalidad consistía, por ejemplo, en que un alto prelado de la Santa Sede, Nunzio Scarano, fuese conocido como "Monseñor 500", por su disponibilidad de billetes de 500 euros. Nadie se atrevía a poner el grito en el cielo porque dispusiera de enormes departamentos y varias cuentas corrientes.Hasta que, hace una semana, monseñor Scarano fue detenido junto a un exagente de los servicios secretos y un intermediario financiero, acusados de intentar transportar desde Suiza a Italia 20 millones de euros.Eso sí sorprendió, pero no tanto por los delirios de riqueza de un sacerdote corrupto, sino por la actitud del papa Francisco. Al contrario que sus predecesores, Jorge Mario Bergoglio no miró para otro lado. Gestos. La detención de Scarano se produjo 48 horas después de la creación de una comisión de investigación sobre el IOR, y apenas un par de días antes de la destitución de Paolo Cipriani, el director general del banco, y de su segundo, Massimo Tulli. Por si estos gestos inéditos no bastaran, Francisco tampoco se movió para aliviar la situación de prisión de "Monseñor 500", quien sigue encerrado en Regina Coeli. Allí se habrá enterado de que la fiscalía de Roma terminó un informe en el que confirma las sospechas de Gotti Tedeschi: "Existe la fuerte posibilidad de que el modo de operar del banco del Vaticano permitiese que algunos utilizaran sus cuentas para operaciones ilegales".¿Qué cambió para que el Vaticano y los fiscales actúen casi al compás? Casi nada. Que el nuevo Papa dice en público que "jamás vio un camión de mudanza detrás de un entierro" y que quiere "una Iglesia pobre y para los pobres". La limpieza de las cloacas siempre es dura y peligrosa. Gotti Tedeschi vivió convencido de que lo iban a matar y cada vez son más las voces que, en privado, se muestran preocupadas por la seguridad del Papa.Francisco cree que las estructuras de la Iglesia son viejas y hay que renovarlas. "No tengan miedo", dice.

El hombre del año

Gestos, palabras y acciones. El papa Francisco fue elegido como "hombre del año" por la edición italiana de la revista Vanity Fair, que le dedica la portada de su último número por sus gestos, palabras y acciones en sus primeros 100 días de pontificado, "que lo colocan entre los líderes que hacen historia".

Varias voces. La revista publica la opinión del cantante británico Elton John, de los escritores italianos Erri De Luca, Dacia Maraini y Giorgio Faletti y del cantante de ópera italiano Andrea Bocelli sobre el papa argentino.