Francisco pidió "un nuevo protagonismo" a los bautizados
El Papa afirmó que la fe "no es un adorno" sino "algo esencial de la vida cristiana".
El papa Francisco pidió hoy a los bautizados tener "un nuevo protagonismo" llevando el Evangelio a todos los rincones del mundo y afirmó que la fe "no es un adorno" sino "algo esencial de la vida cristiana".
"Cada bautizado es sujeto activo de la evangelización. Todos somos llamados a llevar el Evangelio en el mundo" y "ello debe llevar a un nuevo protagonismo de los bautizados", dijo el papa en la audiencia general de hoy en la Plaza San Pedro, dedicada al bautismo.
Según informó Radio Vaticana, unos 35 mil fieles acudieron hoy a la plaza San Pedro para participar de la audiencia, a pesar del frío intenso, y pudieron disfrutar del contacto directo con el papa argentino Jorge Bergoglio quien, a bordo de un jeep, saludó, bendijo y acarició a las personas que se le acercaban.
En su catequesis, Francisco afirmó que, tras el llamado de Jesús, "los discípulos fueron a bautizar y desde aquel tiempo a hoy hay una cadena en la transmisión de la fe con el bautismo" y añadió: "Cada uno de nosotros, todos nosotros, somos el anillo de esa cadena, un paso adelante siempre".
Mensaje
Francisco dijo además que "la gracia de Dios debemos transmitirla a los niños para que ellos, de adultos, puedan transmitirla a sus hijos" y explicó que el sacramento del bautismo "nos hace convertirnos pueblo de Dios: esto es muy importante, un pueblo de Dios que camina y transmite la fe, nos convertimos en discípulos misioneros llamados a llevar el Evangelio en el mundo".
"Un pueblo es discípulo porque recibe la fe y misionero porque transmite la fe, y esto lo hace la fe de todos nosotros en la iglesia, somos discípulos y lo somos siempre, para toda la vida y todos somos misioneros, cada uno en el puesto que Dios nos da", expresó en su mensaje.
En tanto, en su saludo en lengua española, Francisco invitó a "tomar en serio el bautismo, siendo discípulos y misioneros del Evangelio, de palabra y con el propio ejemplo".
"Nadie se salva por sí solo, y todos estamos llamados, a pesar de nuestras limitaciones, a anunciar a los demás la gracia recibida en el bautismo. Somos una comunidad, y vivir juntos nuestra fe no es un adorno, sino algo esencial de la vida cristiana, del testimonio y de la evangelización", indicó.

